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	<title>Contexto Bíblico | WayUpCoop</title>
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	<title>Contexto Bíblico | WayUpCoop</title>
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		<title>¿LUCAS MINTIÓ CON LA GENEALOGÍA FALSA DE JESÚS?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[wayupAdmin]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 07 Jun 2026 20:23:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Apologética]]></category>
		<category><![CDATA[BLOG]]></category>
		<category><![CDATA[Contexto Bíblico]]></category>
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					<description><![CDATA[Las genealogías de Jesús suelen ser el terreno favorito de los escépticos para atacar la veracidad de los Escritos apostólicos. Al comparar Mateo y Lucas, las listas de nombres chocan de manera frontal. Ante este dilema, la historia tradicional del cristianismo asumió de forma apresurada y errónea una teoría muy común: Que una es la [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-47002" src="https://wayupcoop.com/wp-content/uploads/2026/06/tama66-cathedral-3457933-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" />Las genealogías de Jesús suelen ser el terreno favorito de los escépticos para atacar la veracidad de los Escritos apostólicos. Al comparar Mateo y Lucas, las listas de nombres chocan de manera frontal. Ante este dilema, la historia tradicional del cristianismo asumió de forma apresurada y errónea una teoría muy común: Que una es la línea de José y la otra es la de María. Esta conclusión histórica equivocada —que además terminaba favoreciendo &#8220;coincidentemente&#8221; la teología mariana desarrollada posteriormente— nace de un profundo desconocimiento contextual. No se trata de un problema del judaísmo cultural del siglo I, sino de ignorar el contexto histórico heleno-romano de la Judea de aquella época. Esta falta de rigor es, precisamente, la que deja el escenario servido para que los detractores acusen a los evangelistas de fraude.</p>
<p>Para desarmar este nudo, la clave no es forzar el texto como han hecho hasta aquí, sino comprender a quién se le escribió originalmente este documento, dónde se recopiló y qué función legal debía cumplir.</p>
<h4><strong>El mito del &#8220;Teófilo gentil&#8221; y el peso de las evidencias.</strong></h4>
<p>La mala interpretación de este asunto comienza cuando la teología tradicional afirma que Lucas le escribió a un gentil, basándose únicamente en que el nombre &#8220;Teófilo&#8221; es de origen griego y que es la lógica que ofrece un Lucas cuyo ministerio se centraba únicamente en gentiles. Esta teoría se contradice por su propio peso al leer el documento: ¿Cómo es posible que Teófilo fuera un gentil si Lucas describe todo el entramado de Judea sin explicar la mayoría de las cosas que un extranjero desconocería por completo? Por ejemplo, el capítulo 1 detalla el sistema sacerdotal del templo de una forma clara y resumida, no como quien le cuenta el evangelio desde cero a alguien que por su trasfondo ignora las costumbres locales, sino como quien le demuestra la mesianidad de Jesús a alguien que conoce perfectamente esos detalles.</p>
<p>Cuando se analizan las evidencias históricas de ese periodo, las piezas encajan con precisión forense:</p>
<ol>
<li>El acceso al terreno: Lucas tuvo el acceso y el tiempo para armar este expediente. Mientras el apóstol Pablo —su padre espiritual— estuvo preso en Cesarea, Lucas pasó ese tiempo en la zona de Judea. Fue en ese lapso donde realizó su investigación diligente de documentos, dichos y anécdotas, en un momento tan crítico para su amigo y apóstol.</li>
<li>El Sumo Sacerdote: En el mismo periodo en que Lucas escribe, existió un sumo sacerdote llamado Mattatiah ben Théophile II (Matatías hijo de Teófilo). Esto justifica plenamente que Lucas se dirija a él con el título de “excelentísimo” (kratiste), una referencia formal que utiliza él mismo (Hechos 23:26, 24:3; 26:25) exclusivamente para autoridades y cargos públicos prominentes, nunca para dirigirse de manera informal a un amigo o a un simple hombre rico.</li>
<li>La necesidad del informe: ¿Por qué un sumo sacerdote precisaba que se le contara detalladamente de Jesús más de 30 años después de la crucifixión? Porque en ese momento, cualquier líder del Templo enfrentaba la presión de tomar decisiones en medio de una ciudad altamente influenciada por miles de creyentes mesiánicos y mayormente fariseos (como lo registra Hechos 21:20). Y quizás la única persona en eminencia que podía hacer que las cosas cambiaran para Pablo. Por otro lado, si Lucas considera que precisa información quiere decir que esa &#8220;cosas en las cuales había sido instruido&#8221; Teofilo, no eran a la manera eclesiástica que sugiere un discipulado y que enmarcó a la palabra siglos después, sino a la de &#8220;informar&#8221;, &#8220;hacer eco&#8221; o &#8220;notificar&#8221; a alguien, uso en el ámbito legar de este término para referirse a &#8220;rumores&#8221;, &#8220;reportes&#8221; o &#8220;acusaciones oficiales&#8221;, como el propio Lucas lo usa en: Hch 21:21,24.</li>
</ol>
<p>A la luz de lo anterior pudiéramos aventurarnos en una traducción dinámica de la introducción de Lucas, con el fin únicamente de ayudar a esclarecer en la mente del lector lo que estaba pasando:</p>
<p><em>«Excelentísimo Sumo Sacerdote, a tu despacho han llegado muchísimos reportes, expedientes oficiales y acusaciones sobre este Jesús y el movimiento de sus seguidores. Como la máxima autoridad del Templo, has sido saturado de desinformación, chismes y actas oficiales contradictorias. Por eso, yo, tras una investigación diligente desde el terreno, te presento este informe ordenado para que conozcas la certeza real detrás de todas esas notificaciones que has recibido»</em>.</p>
<h4><strong>El dilema de la genealogía oficial frente a la real.</strong></h4>
<p>¿Qué tiene que ver la identidad del Sumo Sacerdote con el enredo de la genealogía? Absolutamente todo. Lucas está redactando un informe legal para un funcionario específico con el que no sugiere tener ninguna amistad, y sigue un formato protocolar para alguien al que considera le faltan elementos para emitir un juicio u opinión. Para esto Lucas precisa contar los hechos verídicos, pero también lo que está registrado oficialmente en los archivos de la época. Si Lucas traía a colación una genealogía distinta a la que el Templo y el registro civil manejaban como oficial, solo lograría que enterraran más en la cárcel a Pablo o que él mismo terminara arrestado por falsificación de documentos oficiales.</p>
<p>Es aquí donde el cristianismo tradicional, por ignorancia, ha querido defender lo indefendible intentando unificar lo que es diametralmente contradictorio. En aquella época, la única genealogía con valor legal y de herencia era la del padre, por lo que a todo el mundo se le llamaba por &#8220;hijo de&#8221; (ben o bar) el varón, jamás de la madre o de la abuela. Incluso en Mateo, las mujeres mencionadas no forman parte de la contabilidad matemática de las 14 generaciones; están allí solo como una referencia especial para individualizar y distinguir con qué mujer específica tuvo la descendencia ese hombre. Una cosa es haber nacido de una mujer judía y otra muy distinta quién da el derecho legal y el lugar en el pueblo, tema en que no nos meteremos aquí por un problema de espacio.</p>
<p>El argumento tradicional de que Lucas registra la línea de María porque &#8220;Elí era el padre de María&#8221; cae en una contradicción absurda: dicen que María no se pudo poner en la lista porque no era la costumbre incluir mujeres, pero a la vez pretenden que Lucas usó esa lista para señalar la genealogía a través de ella. Es una &#8220;cañona&#8221; de la interpretación una violación de la más insignificante de las exégesis. La realidad es mucho más cruda: <strong>Ambas genealogías hablan de lo mismo, pero una está bien y la otra está mal.</strong> Querer negar esto es lo que realmente le da armas a los académicos y detractores que miran las evidencias sin el fanatismo de creer que, porque algo está en la Biblia, no puede contener un error de registro.</p>
<h4><strong>La jugada maestra de Lucas.</strong></h4>
<p>Si hay un error evidente en el registro oficial que Lucas se vio obligado a transcribir, ¿significa que Lucas mintió? Al contrario, el texto leído críticamente nos da la clave de su honestidad sin tener que rompernos la cabeza y mucho menos inventar lo que Lucas nunca hubiera inventado: <em>«Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, <strong>según se creía,</strong> de José, hijo de Elí&#8230;»</em> (Lucas 3:23)</p>
<p>La frase clave ese “según se creía”, dentro de la estructura de genealogía que la rompe completamente. Esto marca un contraste radical con Mateo, quien escribe con la confirmación absoluta de una profecía gemátrica exacta basada en el nombre de David (cuyo valor numérico es 14). O sea, que lejos de creer que un colaborador tan cercano a Pablo desconoce la genealogía que da Mateo, es simplemente no entender lo que está pasando o creer que en aquel tiempo la gente era tonta de no tener en el marco de su investigación algo tan importante. Lo que estamos presenciado es que Lucas en su investigación legal, a solo 30 años de los hechos, se topa con una divergencia entre los archivos oficiales que no cuadra con lo que los apóstoles le enseñaron y que Mateo sin el mismo objetivo que él nos confirma.</p>
<p>Sin embargo, sabiendo que debe incluir en el documento por cuestiones de protocolo ante el Sumo Sacerdote lo oficialmente predominante, Lucas introduce la frase magistral &#8220;según se creía&#8221;, para salvar sabiamente su responsabilidad sobre tal error, Y quizás inclusive darle la posibilidad a Teofilo de indagar en ese detalle y descubrir por sí mismo la famosa gematría profética de la genealogía de Jesús. Así que le está diciendo claramente a Teófilo: &#8220;Del Jesús legal que tú conoces en tus archivos, esta es la historia oficial que la gente cree, aunque difiera de la realidad biológica y espiritual de la que te estoy informando&#8221;.</p>
<p>¿Entonces, el reconocer que la genealogía dada por Lucas es falsa abre la puerta a la posibilidad de errores en la Biblia?</p>
<h4><strong>El propósito divino detrás del error.</strong></h4>
<p>En primer lugar, debemos partir del hecho de no estar ante un descuido divino, Él es perfecto en todo, pero tampoco estamos ante un error del evangelista, porque Lucas lo dejó explícitamente aclarado: &#8220;según se creía&#8221;. El error ha sido como hemos dicho de la interpretación histórica que ha querido decir y enseñar lo que el texto ni el contexto nunca ha enseñado.</p>
<p>El Eterno quiso que esa contradicción permaneciera allí con un motivo preestablecido inmenso: para recordarnos que Jesús siempre estuvo sujeto al descrédito, al chisme, a la sospecha y a la malformación de su propia historia. Desde su nacimiento hasta los registros oficiales de su adultez, su narrativa humana estuvo bajo el ataque y la distorsión de la opinión pública. De ahí que tantos cristos existan hoy predicados, inclusive cada domingo, tan ajenos al Cristo histórico.</p>
<p>Este diseño divino nos deja una lección metodológica urgente para el lector de hoy: No se le puede dar crédito ciego a todo lo que se ha leído y se lee sobre Jesús. No podemos aceptar un argumento ciegamente, porque lo use un detractor para atacar, pero tampoco podemos dar por sentado cualquier relato solo porque un buen cristiano tradicional lo trae cuando veamos que se pretende forzar el texto a su favor. Se puede especular sobre cosas que no están claras, pero la evidencia debe apuntar a ello, no la tradición o mucho menos el interés institucional. Este enigma nos obliga a perder la ingenuidad, a dejar de defender lo indefendible, a ir directamente a las escrituras y a analizarlas con frío rigor, comprometidos 100% con el Autor y la Verdad. Solo allí, desarmando los mitos, es donde resplandece la verdad del plan de Dios para nosotros.</p>
<p>Autor: Dr. Liber Aguiar</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>40 años para decidir.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[wayupAdmin]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 15 Feb 2026 04:45:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[BLOG]]></category>
		<category><![CDATA[Contexto Bíblico]]></category>
		<category><![CDATA[Profecía Bíblica]]></category>
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					<description><![CDATA[La historia bíblica no es un conjunto de relatos aislados, sino un engranaje de causas y consecuencias donde la política de los imperios y la voluntad divina colisionan. Uno de los enigmas más fascinantes es la figura de Jonás, un profeta que a menudo reducimos a una parábola marina, pero que en realidad fue el [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-46494" src="https://wayupcoop.com/wp-content/uploads/2026/02/Gemini_Generated_Image_acgjokacgjokacgj-300x255.png" alt="" width="300" height="255" />La historia bíblica no es un conjunto de relatos aislados, sino un engranaje de causas y consecuencias donde la política de los imperios y la voluntad divina colisionan. Uno de los enigmas más fascinantes es la figura de Jonás, un profeta que a menudo reducimos a una parábola marina, pero que en realidad fue el eje de una ventana de misericordia que determinó el destino de dos naciones.</p>
<p>¿Cuándo fue Jonás a Nínive? Para entender el impacto de Jonás, debemos ubicar su misión en relación con la breve &#8220;edad de oro&#8221; de Israel bajo Jeroboam II (782-753 a.C.). Existen dos posibilidades cronológicas que cambian drásticamente la lectura del texto:</p>
<ol>
<li>La alternativa tradicional (Nínive después): Sugiere que Jonás, tras profetizar el éxito nacionalista de Israel (2 Reyes 14:25), fue enviado a Nínive. En esta versión, el odio de Jonás es simple resentimiento: no quiere que el enemigo prospere.</li>
<li>La alternativa de la &#8220;Ventana de Oportunidad&#8221; (Nínive antes): Esta es la que presenta mayores elementos concatenados. Jonás es llamado a Nínive cuando Asiria está en crisis. Al ser Nínive una ciudad importante pero no la cabecera militar (que era Calah), Dios usa el arrepentimiento de esta urbe para frenar el ímpetu del imperio. Esto le da a Jonás la confianza y el tiempo necesarios para regresar a Israel y profetizar la restauración de las fronteras, sabiendo que el gigante estaba momentáneamente aplacado.</li>
</ol>
<h3>El contexto histórico:</h3>
<p>Jonás no llegó a una Nínive poderosa, sino a una ciudad al borde del abismo. Las crónicas asirias (Limmu) confirman que entre el 765 y el 759 a.C., el imperio sufrió plagas, revueltas internas y el Eclipse de Bur-Sagale (763 a.C.). El arrepentimiento de Nínive bajo el rey Ashur-dan III fue un acto de supervivencia que estabilizó la región, pero no eliminó la semilla de la destrucción que se gestaba en la capital militar, Calah.</p>
<p>Fue ese &#8220;hueco&#8221; geopolítico el que permitió que la profecía de Jonás sobre las fronteras de Israel se cumpliera. Sin embargo, 20 años después, surge Tiglat-Pileser III, un usurpador que restaura el poder desde la cabecera del imperio. Sus hijos, Salmanasar V y Sargón II, crecieron en ese ambiente de resurgimiento militar. Una vez que la &#8220;generación del arrepentimiento&#8221; de Nínive pasó, estos nuevos líderes —que no conocieron a Jonás— aplicaron el juicio final sobre Israel en el 722 a.C., destruyendo todo lo que Jeroboam II había construido.</p>
<p>Ochocientos años después, Jesús rescata esta historia frente a una élite que exigía señales políticas. Al decir: &#8220;No se le dará otra señal que la del profeta Jonás&#8221; (Mt 12:39), Jesús establece un ultimátum generacional basado en este patrón histórico. Esta &#8220;señal&#8221; no es un simple milagro de validación, sino una sentencia judicial envuelta en misericordia que se activa a partir de la cruz y la resurrección.</p>
<h3>1. La Resurrección como el inicio del cronómetro.</h3>
<p>Para Jesús, la señal es su propia muerte y retorno. Así como Jonás llegó a Nínive tras &#8220;resucitar&#8221; del vientre del pez (el Seol) —llegando como una señal viva de juicio—, la Resurrección de Cristo es la evidencia irrefutable que activa el reloj para Israel. A partir de este evento, la generación queda bajo un plazo de gracia: si el milagro de la vida no produce una restauración del hombre interior, el sistema externo está sentenciado.</p>
<h3>2. El paréntesis de los 40 años.</h3>
<p>Dios ofrece siempre un paréntesis de restauración antes del colapso. En el patrón de Jonás, Nínive tuvo 40 días para cambiar, lo que compró una prórroga de vida para la nación por una generación. En el siglo I, tras la señal de la resurrección, Israel recibió 40 años (del 30 d.C. al 70 d.C.) para ser restaurado. Este periodo fue el espacio para aceptar al &#8220;Jonás mayor&#8221;. Al rechazarlo, la nación cerró su propia ventana de oportunidad.</p>
<h3>3. El vacío de la limpieza sin restauración (Mt 12:43-45).</h3>
<p>Inmediatamente después de hablar de Jonás, Jesús advierte sobre el espíritu inmundo que sale del hombre, pero al encontrar la casa &#8220;barrida y adornada&#8221; pero vacía, regresa con otros siete espíritus peores. Esta es la descripción técnica del estado de Israel durante esa ventana de 40 años:</p>
<ul>
<li>La presencia de Jesús trajo una &#8220;limpieza&#8221; inicial, pero al rechazar la restauración del hombre interior, la nación dejó un vacío espiritual.</li>
<li>Este vacío fue llenado por un fanatismo político y ciego (la &#8220;posesión&#8221; de siete espíritus peores).</li>
<li>El resultado fue una degradación tal que, al final de los 40 años, la generación se volvió mucho más violenta y ciega que al principio, autodestruyéndose en guerras civiles antes de que el nuevo &#8220;asirio&#8221; (Roma) ejecutara el juicio final.</li>
</ul>
<h3>El fin de un sistema y la huida de los restaurados.</h3>
<p>¿Qué pasó cuando la ventana de 40 años se cerró en el 70 d.C.? La destrucción no fue solo física; fue el fin del judaísmo tal como se conocía. Sin Templo, sin sacrificios y sin fronteras, el sistema basado en la ley externa colapsó. El juicio que Jonás anunció sobre Nínive terminó cayendo sobre Israel porque la generación &#8220;del arrepentimiento&#8221; se había extinguido.</p>
<p>Sin embargo, los seguidores de Jesús sí aprovecharon la ventana. Recordando la advertencia sobre la &#8220;señal de Jonás&#8221; y el tiempo de la generación, la comunidad cristiana abandonó Jerusalén y se refugió en Pella antes de que el sitio romano se cerrara.</p>
<p>Ellos entendieron que la verdadera restauración no estaba en las piedras de la ciudad ni en las fronteras recuperadas, sino en el hombre nuevo formado durante esos 40 años. Mientras el judaísmo de estructuras se hundía bajo el peso de una oportunidad perdida, nacía una humanidad restaurada que comprendió la lección de Jonás: que la defensa dada por Dios no necesita fronteras, pero sí tiene un tiempo de misericordia que no debe ser ignorado.</p>
<p>Autor: Dr. Liber Aguiar</p>
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		<title>ONTOLOGÍA DEL ACONTECER EN LA APOKÁLYPSIS.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[wayupAdmin]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Jan 2026 22:04:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[BLOG]]></category>
		<category><![CDATA[Contexto Bíblico]]></category>
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					<description><![CDATA[En el imaginario contemporáneo, la palabra &#8220;Apocalipsis&#8221; evoca inmediatamente imágenes de catástrofe global, jinetes espectrales y el colapso del tiempo. Sin embargo, esta carga semántica es un sedimento de casi dos mil años de interpretación cultural. Para entender la fuerza original del término, debemos despojarlo de su armadura catastrófica y devolverlo a su contexto lingüístico, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p data-path-to-node="1"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-46440" src="https://wayupcoop.com/wp-content/uploads/2026/01/woman-3037154_640-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" />En el imaginario contemporáneo, la palabra <b data-path-to-node="1" data-index-in-node="43">&#8220;Apocalipsis&#8221;</b> evoca inmediatamente imágenes de catástrofe global, jinetes espectrales y el colapso del tiempo. Sin embargo, esta carga semántica es un sedimento de casi dos mil años de interpretación cultural. Para entender la fuerza original del término, debemos despojarlo de su armadura catastrófica y devolverlo a su contexto lingüístico, donde se encuentra con un compañero inseparable: el verbo <b data-path-to-node="1" data-index-in-node="444">γίνομαι</b> (<i data-path-to-node="1" data-index-in-node="453">gínomai</i>), particularmente en su forma de aoristo <b data-path-to-node="1" data-index-in-node="502">ἐγένετο</b> (<i data-path-to-node="1" data-index-in-node="511">egéneto</i>: &#8220;sucedió&#8221;, &#8220;llegó a ser&#8221;).</p>
<h3 data-path-to-node="2">1. El Velo y el Fenómeno Helenístico</h3>
<p data-path-to-node="3">Para el mundo griego, una <i data-path-to-node="3" data-index-in-node="26">apokálypsis</i> no era un género literario, sino una acción física o intelectual: el acto de &#8220;desvelar&#8221; (<i data-path-to-node="3" data-index-in-node="127">apo</i>: fuera; <i data-path-to-node="3" data-index-in-node="139">kalýptō</i>: cubrir). De ahí que en la filosofía y la mística helénica, la verdad (<i data-path-to-node="3" data-index-in-node="207">alētheia</i>) a menudo se entendía como un &#8220;desocultamiento&#8221;.</p>
<p data-path-to-node="4">Sin embargo, el pensamiento griego tendía a lo eterno y lo inmutable. Aquí es donde el uso de <i data-path-to-node="4" data-index-in-node="94">gínomai</i> marcaba una diferencia crucial. Mientras que las verdades de las Ideas platónicas simplemente &#8220;son&#8221; (<i data-path-to-node="4" data-index-in-node="203">eimí</i>), el mundo de los sentidos es el reino del &#8220;llegar a ser&#8221; (<i data-path-to-node="4" data-index-in-node="267">gínomai</i>). Una revelación en el contexto helénico era el momento en que una verdad eterna <b data-path-to-node="4" data-index-in-node="356">irrumpía</b> en el flujo del devenir. No era una abstracción estática; era un evento que alteraba la percepción del observador en un momento dado.</p>
<h3 data-path-to-node="5">2. El &#8220;Suceder&#8221; Divino en la Septuaginta (LXX)</h3>
<p data-path-to-node="6">Cuando los traductores judíos en Alejandría vertieron las Escrituras hebreas al griego, se enfrentaron al desafío de traducir la fórmula profética del hebreo <i data-path-to-node="6" data-index-in-node="147">wayehi</i> (&#8220;y fue&#8221;, &#8220;y aconteció&#8221;), para lo cual eligieron <b data-path-to-node="6" data-index-in-node="190">ἐγένετο</b> (<i data-path-to-node="6" data-index-in-node="199">egéneto</i>). Y de esta manera dejaron plasmado a través de la LXX, que la revelación divina deja de ser un proceso especulativo para convertirse en un <b data-path-to-node="7" data-index-in-node="91">acontecimiento histórico</b>. No se trata de una iluminación gradual, sino de un hecho puntual. Cuando el texto dice <i data-path-to-node="7" data-index-in-node="204">&#8220;y sucedió (egéneto) que la mano del Señor estuvo sobre mí&#8221;</i>, está vinculando la revelación (<i data-path-to-node="7" data-index-in-node="296">apokálypsis</i> en sentido lato) con la cronología humana. Y así la revelación no es solo un &#8220;qué&#8221;, sino un &#8220;cuándo&#8221;. El uso del aoristo <i data-path-to-node="7" data-index-in-node="423">egéneto</i> confiere a la revelación una cualidad de dato objetivo: es algo que &#8220;tuvo lugar&#8221;, tan real como una batalla o el decreto de un rey.</p>
<h3 data-path-to-node="8">3. El Apocalipsis de Juan</h3>
<p data-path-to-node="9">Al llegar al texto de Juan de Patmos, la expresión inicial es crucial: <i data-path-to-node="9" data-index-in-node="71">Apokálypsis Iēsou Christou</i> (&#8220;desocultamiento de Jesucristo&#8221;). <span class="citation-37">Es vital comprender que Juan no está usando &#8220;Apocalipsis&#8221; como el nombre de un género (como &#8220;Novela&#8221; o &#8220;Ensayo&#8221;), sino como el anuncio de un </span><b data-path-to-node="9" data-index-in-node="269"><span class="citation-37">suceso inminente</span></b><span class="citation-37 citation-end-37">. </span>Para Juan y sus primeros lectores, el término no tenía las implicaciones de &#8220;fin del mundo&#8221; que tiene hoy. Se refería al acto de quitar el velo a la realidad presente para mostrar quién es el verdadero Señor de la historia detrás del escenario político actual. Al unir este &#8220;desocultamiento&#8221; con la estructura narrativa del <i data-path-to-node="10" data-index-in-node="319">egéneto</i> (el constante &#8220;suceder&#8221; de las visiones en el texto), Juan presenta el contenido no como una teoría del futuro, sino como una <b data-path-to-node="10" data-index-in-node="453">experiencia que está aconteciendo</b>.</p>
<h3 data-path-to-node="11">4. La Relectura de la Revelación</h3>
<p data-path-to-node="12"><span class="citation-36 citation-end-36">Interpretar el libro de Juan bajo la definición moderna de &#8220;Apocalipsis&#8221; —como sinónimo de destrucción— distorsiona completamente la relación lingüística original.</span> Si entendemos la <i data-path-to-node="12" data-index-in-node="167">Apokálypsis</i> como un sustantivo abstracto divorciado del <i data-path-to-node="12" data-index-in-node="223">egéneto</i>, corremos el riesgo de tratar el libro como un &#8220;manual de eventos futuros&#8221; o una &#8220;hoja de ruta del desastre&#8221;. Sin embargo, si recuperamos el valor del aoristo <i data-path-to-node="13" data-index-in-node="49">egéneto</i> y la naturaleza dinámica del término griego, la perspectiva cambia. Todo el contenido del libro se transforma de un &#8220;pronóstico&#8221; a una <b data-path-to-node="13" data-index-in-node="192">&#8220;manifestación&#8221;</b>.</p>
<p data-path-to-node="14">Lo que Juan describe no tiene por qué ser interpretado necesariamente como una secuencia lineal de eventos cronológicos lejanos, sino como la revelación de la naturaleza profunda de la realidad que &#8220;llega a ser&#8221; patente ante los ojos del creyente. Al final, la relación entre <i data-path-to-node="14" data-index-in-node="330">apokálypsis</i> y <i data-path-to-node="14" data-index-in-node="344">egéneto</i> sugiere que el texto no busca predecir el fin de la historia tanto como <b data-path-to-node="14" data-index-in-node="424">revelar el propósito de la historia</b> a través de sucesos que, en el momento de la visión, ya han comenzado a &#8220;llegar a ser&#8221;.</p>
<h3 data-path-to-node="14">El Velo que Cae en el Tiempo</h3>
<p>En definitiva, rescatar la relación entre la <em>Apokálypsis</em> y el <em>egéneto</em> nos obliga a desplazar el foco de la especulación hacia el acontecimiento. Mientras que el lector moderno busca en el Apocalipsis un sustantivo —una &#8220;cosa&#8221; llamada fin del mundo—, el lenguaje original de Juan, enraizado en el uso helénico y la tradición de la Septuaginta, ofrece un verbo: un &#8220;suceder&#8221; que rasga la cotidianidad. Entender que para el mundo antiguo la revelación era un hecho que &#8220;llegaba a ser&#8221; en el tiempo (aoristo) y no una doctrina estática, transforma nuestra lectura del texto. El Apocalipsis deja de ser entonces un enigma sobre el &#8220;mañana&#8221; para convertirse en una lente sobre el &#8220;ahora&#8221;, donde lo divino no solo se piensa, sino que, de manera irrevocable, sucede.</p>
<p>Autor: Dr. Liber Aguiar.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Un Nuevo Elías Reaparece en el Umbral del Tiempo.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[wayupAdmin]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 Jan 2026 19:43:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[BLOG]]></category>
		<category><![CDATA[Contexto Bíblico]]></category>
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					<description><![CDATA[Con este artículo tratamos de entender cuándo comenzó Juan a predicar. Hecho que muchas veces se trata de mirar bajo un calendario moderno, sin tener en cuenta la vida diaria del siglo I como: Los turnos del Templo, las estaciones de las cosechas, los edictos imperiales, etc. Para esto abordaremos de forma muy general seis [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-46432" src="https://wayupcoop.com/wp-content/uploads/2026/01/john-the-baptist-9033445_640-300x300.jpg" alt="" width="300" height="300" />Con este artículo tratamos de entender cuándo comenzó Juan a predicar. Hecho que muchas veces se trata de mirar bajo un calendario moderno, sin tener en cuenta la vida diaria del siglo I como: Los turnos del Templo, las estaciones de las cosechas, los edictos imperiales, etc. Para esto abordaremos de forma muy general seis aspectos contextuales que tenemos a la mano:</p>
<h3>1. El Año 15 de Tiberio</h3>
<p>Lucas sitúa el inicio &#8220;<em>en el año quince del imperio de Tiberio César</em>&#8221; (Lc 3:1). Históricamente, hay dos formas de contar esto:</p>
<ul>
<li>El sistema de co-regencia: Algunos sugieren que se cuenta desde que Tiberio compartió el poder con Augusto (11/12 d.C.).</li>
<li>El sistema oficial (más probable): Se cuenta desde la muerte de Augusto en agosto del 14 d.C.</li>
</ul>
<p>Bajo el sistema oficial, el &#8220;año 15&#8221; comenzó en agosto del 28 d.C. y terminó en agosto del 29 d.C. Como Juan comenzó a predicar dentro de este año, y los eventos posteriores ocurren cerca de una Pascua (marzo/abril) citada por el Evangelio de Juan, la ventana de tiempo se cierra inevitablemente sobre la primavera del año 29 d.C.</p>
<h3>2. Dos Meses de Preparación</h3>
<p>Si analizamos la secuencia de eventos que desembocan en la primera Pascua de Jesús (Jn 2:13), los bloques de tiempo se ensamblan con precisión matemática, sumando un total aproximado de 60 a 65 días:</p>
<ul>
<li>Predicación inicial de Juan (2 a 3 semanas): Antes de la aparición de Jesús en el Jordán, Juan ya era una figura nacional. El texto dice que acudía a él &#8220;<em>toda la provincia de Judea</em>&#8221; (Mc 1:5). Para lograr este nivel de convocatoria antes del bautismo de Jesús, se requiere un periodo mínimo de exposición y fama previa.</li>
<li>Los 40 días de la tentación (Mt 4:1-2): Este es el bloque de tiempo más extenso y explícito. Ocurre inmediatamente después del bautismo y antes de que Juan el Bautista dé su testimonio final sobre Jesús.</li>
<li>La Semana de los Testimonios (7 días exactos en Jn 1:19-2:1): El Evangelio de Juan utiliza la frase &#8220;<em>al día siguiente</em>&#8221; repetidamente (Jn 1:29, 1:35, 1:43) y culmina diciendo &#8220;<em>al tercer día</em>&#8221; (Jn 2:1). Esta es una semana calendario perfecta de 7 días que va desde el interrogatorio de los levitas a Juan hasta el primer milagro en Caná.</li>
<li>Estancia en Capernaum (Jn 2:12): Después de Caná, Jesús baja a Capernaum y se queda allí &#8220;<em>no muchos días</em>&#8220;. En el contexto de los viajes de la época y la cercanía de la fiesta, esto se traduce generalmente en 3 a 5 días antes de subir a Jerusalén para la Pascua.</li>
</ul>
<p><strong>Conclusión exegética:</strong> Al sumar estos periodos (21 días de fama previa + 40 días de desierto + 7 días de testimonios + 3 días en Capernaum), obtenemos un ciclo de aproximadamente 71 días. Si situamos la Pascua en abril, la voz de Juan el Bautista debió comenzar a resonar en el desierto a principios o mediados de febrero.</p>
<h3>3. Exégesis Ambiental y Simbólica</h3>
<h5>El Mes de Adar y la &#8220;Preparación de Caminos&#8221;</h5>
<p>Febrero/Marzo corresponde al mes hebreo de Adar. Según la Mishná (Tratado Shekalim 1:1), el primer día de este mes se emitían proclamas oficiales para realizar dos tareas críticas: el pago del impuesto del Templo y la reparación de la infraestructura pública. El texto estipula que los mensajeros del tribunal debían salir a reparar los caminos, las plazas y los depósitos de agua que las lluvias de invierno habían dañado.</p>
<p>Juan el Bautista utiliza el lenguaje técnico de estos &#8220;ingenieros viales&#8221; de la época: &#8220;<em>Enderezad sus sendas</em>&#8220;. Existe una conexión visual poderosa: mientras los peregrinos observaban a las cuadrillas de obreros nivelando el terreno y rellenando baches físicos para facilitar el viaje a la Pascua, Juan les gritaba que el verdadero &#8220;bache&#8221; que impedía la llegada del Reino era la dureza de su propio corazón.</p>
<h5>La Higuera</h5>
<p>La mención de Natanael bajo la higuera (Jn 1:48) no es trivial. En la tradición del Talmud (Eruvín 54a), la higuera es el símbolo por excelencia del estudio de la Torá debido a que su fruto madura de forma constante y requiere una búsqueda diaria.</p>
<p>En febrero/marzo, las higueras en Israel comienzan a mostrar sus &#8220;pagím&#8221; (los higos tempranos o primeros brotes que aparecen antes que las hojas). Estar bajo una higuera en esa época era el código cultural para un &#8220;<em>verdadero israelita</em>&#8221; dedicado a la oración y a la meditación profunda sobre las promesas mesiánicas. Jesús &#8220;<em>ve</em>&#8221; a Natanael precisamente en ese momento de búsqueda espiritual que las noticias sobre Juan el Bautista ya habían comenzado a despertar semanas atrás en toda la región.</p>
<h5>El Trigo y el Aventador</h5>
<p>Juan profetiza: &#8220;<em>Su aventador está en su mano&#8230; recogerá el trigo</em>&#8221; (Lc 3:17). Aunque Juan comienza a predicar en el invierno tardío, su mensaje se proyecta hacia la cosecha. En la geografía de Israel, la cosecha de trigo ocurre entre mayo y junio.</p>
<p>Si Juan inicia su ministerio en febrero y bautiza a las masas durante la Pascua de abril, sus advertencias sobre &#8220;<em>separar el grano de la paja</em>&#8221; estaban cobrando un sentido visual absoluto justo cuando el ministerio de Jesús comenzaba a ganar fuerza. Para cuando llegaba la siega de mayo, el pueblo podía ver en las eras de trillar (superficies planas y elevadas donde el viento soplaba la paja) una parábola viviente del juicio y la purificación que Juan había anunciado meses antes a orillas del Jordán.</p>
<h3>4. La Ventana Climática</h3>
<p>El ministerio de Juan no pudo haber comenzado en pleno invierno ni en el pico del verano por razones logísticas fundamentales:</p>
<ul>
<li>El estado del Jordán: Durante el invierno, el río Jordán suele estar crecido y turbulento por las lluvias, lo que haría los bautismos por inmersión de multitudes algo peligroso y poco práctico. En cambio, en la primavera temprana, el caudal es generoso pero estable.</li>
<li>La temperatura del agua: Sumergir a cientos de personas en agua gélida de invierno habría sido inviable para un movimiento de masas. La primavera ofrece la temperatura ideal para esta actividad al aire libre.</li>
<li>El flujo de peregrinos: Juan necesitaba una audiencia. El invierno mantiene a la gente en sus casas, pero en la primavera comienza el gran flujo de peregrinos hacia Jerusalén. Sin este contexto estacional, Juan no habría tenido a quién predicar; la primavera es la única estación que permite la convergencia de clima benigno, agua accesible y multitudes en movimiento.</li>
</ul>
<h3>5. El respaldo de la tradición apócrifa</h3>
<p>A diferencia de los Evangelios canónicos, que guardan silencio sobre el día exacto del inicio del ministerio, existe un documento antiguo conocido como el Evangelio Árabe de la Infancia (capítulo 54) que rompe este mutismo. Este manuscrito —que, aunque no forma parte del canon bíblico y contiene relatos legendarios, es una ventana a las tradiciones cronológicas de los primeros siglos en Oriente— registra un dato asombroso: Sitúa el fin de la vida oculta de Jesús en el año 334 de la era de Alejandro, exactamente el día seis del mes de febrero.</p>
<p>La importancia de este dato no radica en su autenticidad histórica absoluta, sino en que representa la única opinión cronológica específica que ha sobrevivido desde la antigüedad sobre este momento. Es sumamente revelador que, al margen del análisis científico y astronómico, la tradición antigua coincida exactamente con nuestro estudio: situando la &#8220;aparición&#8221; de Jesús para su bautizo en la segunda semana de febrero. Esto refuerza que, tanto para la historia como para la tradición temprana, febrero fue el mes de la ruptura y el inicio de la cuenta regresiva hacia la Pascua del año 29 d.C.</p>
<h3>6. Un dato Curioso</h3>
<p>Como un dato adicional y fascinante, los estudios cronológicos modernos que se apoyan en los registros de la NASA sobre las fases lunares del siglo I confirman que la luna llena de la Pascua del año 29 d.C. ocurrió el 18 de abril.</p>
<p>Al aplicar el rigor de nuestra reconstrucción —restando los aproximadamente 70 días que comprenden la fama inicial de Juan, los 40 días de la tentación de Jesús y la semana de testimonios en el Jordán— el inicio del ministerio del Bautista se sitúa con una precisión asombrosa en la segunda semana de febrero del año 29 d.C. Esta fecha no es solo un número; es el momento exacto del despertar de la naturaleza en el valle del Jordán, validando que el relato bíblico no solo es teológicamente profundo, sino históricamente exacto en su relación con el tiempo y el cosmos.</p>
<hr data-path-to-node="16" />
<h2 data-path-to-node="17">Conclusión</h2>
<p data-path-to-node="18">El ministerio de Juan no comenzó de forma aislada. Fue un proceso de aproximadamente dos meses de preparación intensiva antes de la gran convocatoria de la Pascua del año 29 d.C.</p>
<ul data-path-to-node="19">
<li>
<p data-path-to-node="19,0,0">Aprovechó la logística de los peregrinos.</p>
</li>
<li>
<p data-path-to-node="19,1,0">Aprovechó el simbolismo de la reparación de caminos.</p>
</li>
<li>
<p data-path-to-node="19,2,0">Aprovechó el ciclo agrícola del trigo para ilustrar el juicio.</p>
</li>
</ul>
<p data-path-to-node="20">El análisis de estos detalles nos revela que el texto bíblico no fue escrito en el vacío, sino que respira el aire de su propio tiempo, clima y geografía. Comprender que el grito de Juan el Bautista resonó justo cuando los caminos se reparaban para la Pascua o que sus metáforas sobre el trigo coincidían con el sudor de los segadores en los campos, transforma el relato de una crónica lejana en una experiencia sensorial y urgente. Contextualizar las Escrituras no es un mero ejercicio académico; es la llave maestra que nos permite rescatar el relieve y la fuerza original de las palabras, recordándonos que el mensaje divino se encarnó en la historia real para hablarle al hombre en su lenguaje más cotidiano. Al estudiar el entorno, no solo leemos la Biblia, sino que empezamos a verla suceder frente a nuestros ojos.</p>
<p data-path-to-node="20">Autor: Dr. Liber Aguiar</p>
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		<title>En defensa de Filón de Alejandría, el rabíno que supero a las lumbreras de la filosofía helénica.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[wayupAdmin]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Sep 2025 16:27:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Apologética]]></category>
		<category><![CDATA[BLOG]]></category>
		<category><![CDATA[Contexto Bíblico]]></category>
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					<description><![CDATA[En el bullicioso crisol de Alejandría del siglo I d.C., la filosofía griega era la moneda de cambio de la élite intelectual. Pensadores como Platón, Aristóteles y los estoicos dominaban las conversaciones sobre la cosmología, la ética y el propósito de la vida. Para un judío devoto de la Torá, este era un desafío monumental: [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-46061" src="https://wayupcoop.com/wp-content/uploads/2025/09/Filon-2-225x300.jpg" alt="" width="225" height="300" /></p>
<p>En el bullicioso crisol de Alejandría del siglo I d.C., la filosofía griega era la moneda de cambio de la élite intelectual. Pensadores como Platón, Aristóteles y los estoicos dominaban las conversaciones sobre la cosmología, la ética y el propósito de la vida. Para un judío devoto de la Torá, este era un desafío monumental: ¿cómo demostrar la excelencia de la propia cosmovisión cuando el idioma, la cultura y el pensamiento estaban saturados de ideas helénicas?</p>
<p>Aquí es donde entra Filón de Alejandría, un rabino y filósofo judío cuya obra monumental no fue simplemente una traducción, sino una brillante apología de su fe. A diferencia de lo que muchos críticos han asumido, Filón no era solo un filósofo griego más. Era un maestro de la <b>sabiduría hebrea</b> que decidió enfrentarse a los gigantes intelectuales de su tiempo en su propio terreno.</p>
<h3><span style="color: #ffff99;">La Estrategia: Hablar en Griego con Alma Hebrea</span></h3>
<p>Filón entendió que para ser escuchado, tenía que usar el idioma de su audiencia. Su genio no fue inventar nuevas palabras, sino tomar los conceptos más prestigiosos de la filosofía griega y llenarlos con el significado de la <b>Torá</b>. Su objetivo era demostrar que las respuestas más profundas a las grandes preguntas de la vida no estaban en los diálogos de Platón, sino en el Génesis.</p>
<p>Así, conceptos como el <b>Logos</b>, el <b>Nous</b> y la <b>Psyche</b> se convirtieron en los vehículos de un mensaje profundamente judío. Filón no solo traducía palabras; reinterpretó el mundo.</p>
<h3><span style="color: #ffff99;">La Creación y el Alma: Un Único Plan</span></h3>
<p>Para Filón, el universo y el ser humano no eran dos creaciones distintas, sino dos reflejos de un mismo plan divino.</p>
<p><b>1. La Cosmogonía: El Logos como el Árbol de la Vida</b> Filón explicó la creación a partir de una jerarquía de emanaciones. La fuente última es el <b>Ein Sof</b> o la <b>Mónada</b>, un ser incomprensible e infinito. De él emerge el <b>Logos</b>, la Mente divina. El Logos no es solo una idea, sino el <b>arquetipo</b> de todo lo que existe, el plano perfecto de la creación.</p>
<p>Como hemos visto, esta es una visión conceptualmente idéntica al <b>Árbol de las Sefirot</b>, donde el <b>Logos</b> funciona como la primera emanación (<b>Keter</b>) de la fuente infinita. Este es el flujo de lo divino que desciende para dar orden al universo.</p>
<p><b>2. La Antropología: El Alma como un Microcosmos</b> Filón argumentó que el hombre fue creado a imagen de Dios, y específicamente, a imagen del <b>Logos</b>. Por lo tanto, el alma humana es un reflejo de esa estructura cósmica. La <b>Psyche</b> (el alma vital) está anclada al cuerpo, pero el <b>Nous</b> (la mente, el intelecto) es la chispa divina que nos conecta con el Logos. En la tradición hebrea, este <b>Nous</b> corresponde a la <b>Neshamah</b>, el alma superior.</p>
<p>La relación es un <b>microcosmos del macrocosmos</b>: el mismo plan divino que organizó el universo es el que ordena el alma humana.</p>
<h3><span style="color: #ffff99;">El Camino a la Virtud: Gnosis y Alegoría</span></h3>
<p>El reto de Filón no era solo explicar la creación, sino mostrar cómo el hombre podía alcanzar la <b>sabiduría</b> y la virtud. Para él, este no era un camino de conocimiento intelectual, sino de <b>transformación espiritual</b>. Aquí es donde entran dos de sus herramientas más poderosas:</p>
<ul>
<li><b>Gnosis vs. Epignosis:</b> Filón hacía una distinción crucial entre la <b>gnosis</b> (el conocimiento inicial) y la <b>epignosis</b> (el conocimiento pleno y experiencial de Dios). La virtud y la felicidad no se logran solo con saber, sino con una comprensión tan profunda que se manifiesta en la vida diaria.</li>
<li><b>La Alegoría:</b> Para enseñar este viaje, Filón no usaba diagramas, sino las historias de la Torá. Los personajes bíblicos (Adán, Caín, Abraham) no eran solo figuras históricas, sino <b>símbolos</b> de las etapas del alma. Los animales puros e impuros no eran solo leyes dietéticas, sino <b>alegorías</b> de la meditación sobre la Ley y el discernimiento moral, respectivamente.</li>
</ul>
<h3><span style="color: #ffff99;">El Legado y el Gran Malentendido</span></h3>
<p>La magistral apología de Filón lo convirtió en una figura clave. Sin embargo, su brillante estrategia también llevó a que, a lo largo de los siglos, muchos críticos y judíos lo malinterpretaran. Como no decía &#8220;soy un rabino enseñando sobre la Cábala primitiva&#8221;, sino &#8220;soy un filósofo demostrando que la verdadera filosofía está en el judaísmo&#8221;, a menudo se le vio como un pensador griego que simplemente se inspiraba en las Escrituras. Claro, si aquellos que debían entender su cosmovisión habían perdido esa base para poder entrenderle, o simplemente lo minimizaron como un filosofo más, su obra estaba destinada a ese malentendido.</p>
<p>Pero al mirar más allá de la superficie, podemos ver su verdadera intención. Filón fue un pionero que, utilizando un lenguaje universal, construyó un puente conceptual entre dos mundos, demostrando que las respuestas más profundas a las preguntas filosóficas se encuentran en el corazón de la cosmovisión hebrea. Su legado no es solo el de un gran filósofo, sino el de un <b>brillante apologista</b> que desafió al mundo a ver la sabiduría de la Torá con nuevos ojos.</p>
<p>Autor: Dr. Liber Aguiar</p>
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		<title>El &#8220;Octavo Día&#8221;, un concepto apocalíptico y escatológico en el cristianismo temprano.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[wayupAdmin]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 17 Aug 2025 17:40:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[BLOG]]></category>
		<category><![CDATA[Contexto Bíblico]]></category>
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					<description><![CDATA[La interpretación común que se tiene hoy del Octavo Día en el cristianismo primitivo es que simplemente se refiere al primer día de la semana (el domingo), el día de la resurrección de Cristo, y que esta observancia reemplazó directamente el Shabat judío. Sin embargo, un análisis riguroso de los textos antiguos, despojada de presuposiciones [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-45844" src="https://wayupcoop.com/wp-content/uploads/2025/08/candles-2446218_640-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" />La interpretación común que se tiene hoy del <strong>Octavo Día</strong> en el cristianismo primitivo es que simplemente se refiere al primer día de la semana (el domingo), el día de la resurrección de Cristo, y que esta observancia reemplazó directamente el Shabat judío. Sin embargo, un análisis riguroso de los textos antiguos, despojada de presuposiciones posteriores, revela una concepción mucho más profunda y apocalíptico-escatológica: El <strong>Octavo Día</strong> como un nuevo estatus de existencia, una era que trasciende el tiempo y el ciclo de la creación antigua.<br />
Desafiando el Paradigma &#8220;Octavo Día = Domingo Litúrgico&#8221;.<br />
Es fundamental cuestionar la equivalencia automática. Si bien es cierto que el texto bíblico nos presenta a los cristianos reuniéndose en el &#8220;primer día de la semana&#8221;, como sugieren Hechos 20:7 y 1 Corintios 16:2, no lo define como día exclusivo de reunión ni de cese de labores. El primer texto apunta a la noche después de terminar el dia de Shabat, reunión conocida hoy como Havdalá. Y en el segundo texto, trayendo una recomendación paulina de cuándo empezar a separar el dinero para que cuando llegue el Shabat se haya sacado el dinero del jornal diario. La identificación de este día con el <strong>Octavo Día</strong> es una capa teológica que merece un escrutinio más allá de la mera cronología, pues el hecho de contar con este concepto en la pluma de los escritores cristianos primitivos indica la importancia que representó para ellos. Y, aunque este paradigma que se ha creado tiene como base aparentemente lógica la resurrección de Jesús, los Evangelios señalan en realidad que Él fue encontrado resucitado &#8220;el primer día de la semana&#8221;; no afirman explícitamente que &#8220;resucitó el domingo&#8221; (le invitamos a ver la serie en YouYube de La Biblia Bien Leída). La Didaché, por su parte, habla de reunirse &#8220;en el día del Señor&#8221; (κυριακή), un término que se consolidaría para el domingo, pero ni siquiera usa &#8220;<em>primer día de la semana</em>&#8221; o &#8220;<em>octavo día</em>&#8220;, o sea que el prejuicio con el tiempo le ganó a lo que el texto dice literalmente.<br />
La frase clave en la Carta de Bernabé 15:8 es el punto de partida para esta discusión:<br />
&#8220;<em>Por lo cual también celebramos el octavo día con gozo, en el cual también Jesús resucitó de muertos y, habiéndose manifestado, subió a los cielos</em>&#8221;<br />
(διὸ καὶ ἄγομεν τὴν ἡμέραν τὴν ὀγδόην εἰς εὐφροσύνην, ἐν ᾗ καὶ ὁ Ἰησοῦς ἀνέστη ἐκ νεκρῶν καὶ φανερωθεὶς ἀνέβη εἰς οὐρανούς).<br />
Aquí, el término <strong>Octavo Día</strong> es intrínsecamente problemático si se interpreta solo como una medida calendárica. En primer lugar un <strong>Octavo Día</strong> no existe en una semana de siete días, o sea que no sería una frase fácil de entender, cuando sería mejor decir &#8220;<em>el primero día de la semana</em>&#8221; simplemente. Por otra, el escritor sugiere que en ese día resucitó, fue revelado y ascendió a los cielos Jesús, cosa que sabemos no pasó en ese día. Esto nos obliga a buscar un significado simbólico y trascendente.<br />
El <strong>Octavo Día</strong> como trascendencia del tiempo de la antigua creación.<br />
El simbolismo del <strong>Octavo Día</strong> emerge poderosamente del contraste con el <strong>Séptimo Día</strong>, el Shabat de la primera creación. El <strong>Séptimo Día</strong> (Shabat) pone fin al ciclo de seis días de la creación. Autores como el escritor de la Espístola de Bernabé en este mismo texto (15:1-7) y Justino Mártir en su Diálogo con Trifón, reflexionan sobre este Shabat. Para el autor de Bernabé, el Shabat profético de Génesis 2:2 (&#8220;<em>Y descansó Dios en el día séptimo</em>&#8220;) no es una mera observancia ritual, sino la culminación de un ciclo de seis mil años de creación y el reposo divino para su pueblo, que solo podrá entrar a este Shabat si lo santifica con manos y corazón puros. Sin embargo, este reposo del <strong>Séptimo Día</strong> no es el final, es solo el reposo que da entrada al nuevo mundo, refiriendose a cielo en que Moisés vió el tabernáculo.<br />
El <strong>Octavo Día</strong> irrumpe precisamente más allá de la perfección del siete y representa un Nuevo Comienzo. El <strong>Octavo Día</strong> es, por tanto, el comienzo de la Nueva Creación. No el <strong>Primer Día</strong> de una nueva semana cualquiera, sino el inicio de una nueva era, un nuevo &#8220;mundo&#8221;. Es el día en que la creación de Dios es renovada y trascendida por el poder de la resurrección. Bernabé explícitamente vincula este <strong>Octavo Día</strong> no solo con la resurrección, sino también con la manifestación y ascensión de Jesús. Esta condensación de eventos, que el canon de Hechos separa por 40 días, no es una imprecisión cronológica, sino una declaración teológica radical: La obra completa del Mesías (su victoria sobre la muerte y su exaltación) inaugura este <strong>Octavo Día</strong>, esta nueva era. No es que la ascensión ocurrió en el <strong>Octavo Día</strong> de la semana literalmente, sino que la realidad del &#8220;octavo día&#8221; se establece por estos eventos.<br />
&#8220;<em>Nosotros Guardamos el Octavo Día</em>&#8220;. Cuando Bernabé dice &#8220;nosotros ἄγομεν (ágomen) el <strong>Octavo Día</strong>&#8220;, no está necesariamente prescribiendo un día semanal fijo de reunión. En cambio, sugiere que los cristianos &#8220;viven&#8221; o &#8220;participan&#8221; en esta nueva realidad escatológica y espiritual del <strong>Octavo Día</strong>. Es una celebración de que, por la obra de mesiánica, la comunidad ya ha sido introducida en este <strong>Octavo Día</strong> de la Nueva Creación.<br />
En este contexto el &#8220;reposo&#8221; del que habla Hebreos al citar el Sal 95 (la menujá) no es un descanso del trabajo, sino el descanso espiritual en la Salvación, la entrada en la plenitud de Dios. Este &#8220;descanso&#8221; especial es precisamente el contenido del &#8220;octavo día&#8221; en el nuevo mundo.<br />
Las reuniones futuras, pero desde tiempo tan temprano como el de Justino Mártir en el &#8220;primer día de la semana&#8221; (domingo) se convirtieron, en esta lectura, en la expresión comunitaria y la conmemoración periódica de que los creyentes ya están viviendo en esta realidad del <strong>Octavo Día</strong> espiritual, un tiempo que trasciende la secuencia cronológica de los siete días. No es que el domingo sea el <strong>Octavo Día</strong> literal, como muchos comenzaron a interpretar al punto de abarcar al 99% de la cristiandad, sino que el domingo comenzó a mal simbolizar y hacer presente en la mente liturgica la realidad del <strong>Octavo Día</strong> apocalíptico y escatológico.<br />
Conclusión<br />
El argumento de que el <strong>Octavo Día</strong> para los primeros cristianos era simplemente el domingo litúrgico y un reemplazo directo del Shabat es una simplificación que no captura la riqueza teológica de los textos primitivos. La Carta de Bernabé y otros Padres Apostólicos nos invitan a comprender el <strong>Octavo Día</strong> como un concepto apocalíptico y escatológico: una nueva era de la creación y la salvación inaugurada por la resurrección y exaltación de Yeshúa. Los cristianos primitivos no solo &#8220;guardaban un día&#8221; en el calendario semanal llamado Shabat, sino que celebraban también su entrada en una nueva realidad atemporal y espiritual, un &#8220;reposo&#8221; trascendente en los cielos llamado <strong>Octavo Día</strong>. Ahora el hombre regenerado podía santificar y vivir en el verdadero <strong>Séptimo Día</strong> creado por Dios para él, y además entra en el <strong>Octavo Día</strong> que iba más allá de la realidad física que conocía, un día atemporal para vivir en la eternidad aun andando en su presente.</p>
<p>Autor: Dr. Liber Aguiar</p>
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		<title>La circuncisión enseñada por Pablo</title>
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		<pubDate>Sun, 15 Dec 2024 17:39:04 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[El ciclo de la vida.]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-45239" src="https://wayupcoop.com/wp-content/uploads/2024/12/brit-300x216.png" alt="" width="300" height="216" />Como sabemos Pablo en su paso por Corintio plantó una congregación y con el tiempo tuvo que enfrentar las situaciones que comúnmente enfrentaba todo el que como él servía al Señor bajo Su gran comisión. Muchos en esta iglesia interpretaban mal la libertad, así que decidió escribirles y abordar el tema desde los ángulos en que ellos mayormente tropezaban. La Vida y la Conexión con Dios generan libertad en el ser humano, pero para andar por la libre, sino para en esa libertad asumir los mandamientos dados por Dios para el buen vivir. Entonces en uno de esos puntos les dice a los corintios:</p>
<p>«<em>¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede</em>.» (1 Co 7:18–20).</p>
<p>Pablo al igual que todos los apóstoles y predicadores del evangelio en aquel tiempo tuvo hay un problema con muchas consecuencias que vino con la conversión de los gentiles, acerca del tema de la circuncisión. Pero no porque Dios creó ese problema, sino por la mala interpretación farisea, que en primer lugar no entendió que la circuncisión era la “señal” de que la descendencia de Abraham si quería un pacto con Dios debía asumirlo. Pero la “señal” no era “pacto” en sí, porque Dios no se circuncidó. Él simplemente dijo: “Esto voy a hacer y punto”, era entonces Abraham y sus descendientes los que debían hacer una “señal” que probara y reflejara la aceptación de aquel pacto con Dios. Así que cuando un milenio después los rabinos dijeron es necesario hacer <em>brit milá</em>, simplemente se estaban metiendo en un problema elevándole el estatus aquella “señal” (<em>ot</em>) de la “circuncisión” (<em>milá</em>) al de “pacto” (<em>brit</em>) cuando no lo tenía (Gn 17:11), invalidando por distorsión el plan de Dios. Y en segundo lugar, con sus enseñanzas metieron a esa “señal” elevada a “pacto” como si estuviera dentro de los 613 mandamientos (mitzvot), cosa que no existe entre ellos. Porque si bien era necesario el pacto para recibir la Torá, pues ellos la recibieron precisamente porque estaban bajo el pacto ya que se hicieron la señal de la circuncisión, pero el pacto no estaba legislado entre los mandamientos. O sea, que la circuncisión era la señal de que aceptaban el pacto y entonces en su infinita misericordia Dios les regala la Torá por medio de Moisés, por eso se habla de la circuncisión como algo asumido, pero a la vez no se legisla.</p>
<p>Ahora, al venir el Mesías entonces se Dios hace el milagro de la Vida y la Conexión en un trato individual de Él con cada persona que estaba muerto como descendiente del primer Adám, y eso establece al creyente en Yeshúa una nueva condición muy diferente a la que tenía Abraham, que cuando todavía era Abram lo obligó a hacer algo físico como señal de recibir el pacto con Dios. Entonces la Vida y la Conexión con Dios producen frutos que van a ser la señal de un grupo diferente al resto de la humanidad tanto entre los judíos (que fueron circuncidados por sus padres cuando todavía no tenían ni Vida ni Conexión al octavo día de nacidos) y entre los gentiles (que ni siquiera sabía que había una posibilidad de pacto), que no precisan como Abram de hacer un pacto físico que demuestre que aceptan el pacto, porque simplemente ya han recibido la promesa del pacto en la Vida y la Conexión. Entonces para este nuevo ser humano “específicamente” no se precisa hacer una señal física de ningún tipo de pacto, porque ya están metidos en el pacto. Por ejemplo, el malaj Miguel no necesita hacer ningún pacto con Dios porque ya él está, a través de su propia naturaleza, bajo un pacto con Dios que le hace vivir cumpliendo excelentemente su servicio y adoración bajo los estándares que Dios tiene establecido para sus malajim.</p>
<p>Basado en esta nueva naturaleza de Vida y Conexión es que Pablo dice que ni la circuncisión (porque los rabinos hasta hoy todavía enseñan que cuando hay conversión si ya tenía circuncisión la persona se debe volver a circuncidar, cosa que se hace pinchando con una aguja en lo que queda de prepucio), ni la incircuncisión es algo para aquellos que por tener Vida y Conexión están en un nuevo pacto, y por tanto se deben quedar como mismo vinieron al Mesías. Y es también la misma razón por la que Pablo les dice a los de Galacia que los que se circuncidan habiendo comenzado por la Vida y la Conexión, es como si se salieran de ese pacto y fueran a un pacto más limitado como el que vivió Abraham. Entonces tendrán que, como él, saludar la ciudad de lejos como si nunca hubieran entrado a ella (Ga 5:1-4).</p>
<p>De esta problemática que ellos enfrentaron y que guiados por el Espíritu Santo aplicaron y enseñaron lo anterior, pueden surgir tres preguntas:</p>
<p>¿Entonces no hay que practicar la circuncisión? Negativo, esto solo no es necesario para los que tienen Vida y Conexión y viven bajo el Nuevo Pacto, pero no para los hijos de ellos porque simplemente ellos no tienen ni Vida ni Conexión, y es la circuncisión la señal de que han sido introducidos en un pacto con Dios que es para los que no tienen ni Vida ni Conexión, hasta que Dios produzca la Vida y la Conexión en ellos y pasen al pacto en que no necesitan de esa señal aun cuando la tengan (porque aún para ellos las cosas viejas deben pasar).</p>
<p>¿Es un delito circuncidarse para el que tiene Vida y Conexión? Tampoco, lo que no es ya una señal para los que tienen Vida y Conexión por lo que no se les puede obligar ni tampoco chantajear con engaños (cosa que hacían los fariseos en tiempo de Pablo y también algunos hoy quizás por razones iguales o parecidas).</p>
<p>¿Para quién es lícito circuncidarse hoy después de tener Vida y Conexión? Únicamente para el que lo desea por sí mismo, y las razones pueden ser: (1) Cuidar el cuerpo, porque aún los médicos ateos reconocen que bajo la circuncisión el nivel de cáncer prostático o uterino es casi cero. (2) Para poder insertarse por amor entre aquellos que la circuncisión es imprescindible por no conocer o desestimar la necesidad de Vida y Conexión. De ahí que Pablo, quien es acusado por judíos y gentiles supersticiosos hasta hoy de estar en contra de la circuncisión les dice a los mismos gálatas que primero les dijo que no se circunciden por ser obligados o chantajeados: «<em>Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía?</em>» (Gl 5:11).</p>
<p>Autor: Dr. Liber Aguiar.</p>
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		<title>La teología cristiana pierde su contexto bíblico.</title>
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		<pubDate>Mon, 31 Oct 2022 20:00:57 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Contexto Bíblico]]></category>
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					<description><![CDATA[Es casi imposible encontrar análisis teológico de los padres y los apologistas de los primeros siglos, en los escritos que nos han llegado hasta hoy, que tengan en cuenta el contexto de los escritos apostólicos. Vemos interpretaciones literales o alegóricas del Tanáj[1], el uso testimonial de sus vidas, una defensa de la fe ante las críticas [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-39590 alignleft" src="https://wayupcoop.com/wp-content/uploads/2022/10/knowledge-ga406fba64_1920-300x225.jpg" alt="" width="403" height="302" />Es casi imposible encontrar análisis teológico de los padres y los apologistas de los primeros siglos, en los escritos que nos han llegado hasta hoy, que tengan en cuenta el contexto de los escritos apostólicos. Vemos interpretaciones literales o alegóricas del <em>Tanáj</em><a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>, el uso testimonial de sus vidas, una defensa de la fe ante las críticas más absurdas, y sobre todo un análisis a la luz de las filosofías de la época, pero muy poco del contexto histórico en que vivieron Jesús y los apóstoles.</p>
<p>Algunos hoy prefieren pensar en una conspiración universal al estilo de <em>La guerra de las galaxias</em>, pero sería necesariamente forzar la historia<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>. Otros tratamos de mirar el contexto en todos sus matices para así entender que la historia de los discípulos de Jesús en un periodo determinado no se puede escribir en blanco y negro, pues las aristas y las tonalidades son bien variadas. Así en la recopilación de las fuentes antiguas podemos ver un descuido influenciado por prejuicios que llevaron a los escritores cristianos a no mirar o simplemente rechazar sus raíces, por considerarlas parte de las prácticas <em>Tanaítas<a href="#_ftn3" name="_ftnref3"><strong>[3]</strong></a> </em>de la época.</p>
<p>Los rabinos de Yavné<a href="#_ftn4" name="_ftnref4">[4]</a>, en cambio, asumieron el nombre judaísmo dando a entender que ellos sí mantenían tales tradiciones, aunque en realidad era un deseo de universalisar y reemplazar su neo-fariseismo. Los mesiánicos o cristianos, ante esta situación, simplemente perdieron completamente con el transcurso del tiempo esta perspectiva. Y cualquiera que asumiera una práctica que tratara de imitar a Jesús en sus acciones con referencia a la ley sería estigmatizado como legalismo judaizante.</p>
<p>Ahora, siendo extremadamente críticos, y comenzando con nuestro patio, podemos ver cómo el cristianismo perdió en sus argumentos evangelísticos y apologéticos. Su principal recurso para esto era el testimonio de que la gracia y la acción salvífica lograban la santidad que la ley no podía lograr, pero tal testimonio cristiano cayó en un descrédito gigantezco. Masacres tras masacres, como las acontecidas en Alejandría en el 415 d.C. donde se asesinó, descuartizó e incineró a Hipatia de Alejandría por los seguidores del obispo Cirilo, eran algunos de los hechos que daban al contraste con lo que la cristiandad predicaba.</p>
<p>Por eso cuando surgió el Islam en la segunda década del siglo VII, halló en esta crisis de identidad cristiana las bases que necesitaba. El Corán enseña que el judaísmo fue reemplazado por el cristianismo, como enseñaban los cristianos, pero a su vez que los cristianos no tenían el potencial para llegar al mundo árabe por lo que también debía ser sustituído. Y el ejemplo más claro de la decadencia cristiana, para ellos, era la deificación de Jesús cuando en realidad era un profeta, grande, pero solo eso un profeta. Así, de la misma forma que los cristianos comenzaron a presentar al <em>Tanáj</em> como Antiguo Pacto, los musulmanes hicieron lo mismo presentando al Pacto mesianico como caducado e inefectivo también debido al mal testimonio cristiano.</p>
<p>En el Corán encontramos:</p>
<p>«<em>¡Oh, creyentes! No digáis: Râ‘ina</em> (que en árabe significa: cuídanos) <em>sino: Obsérvanos, y obedeced. Y por cierto que los incrédulos recibirán un castigo doloroso. Desean los incrédulos de la Gente del Libro </em>(judíos y cristianos) <em>y los idólatras que no os descienda ningún bien de vuestro Señor, pero Alá distingue con Su misericordia a quien Él quiere; y Alá es el poseedor del favor inmenso. No abrogamos ninguna ley ni la hacemos olvidar sin traer otra mejor o similar. ¿Acaso no sabes que Alá tiene poder sobre todas las cosas? ¿No sabes que a Alá pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, y que no tenéis protector ni salvador excepto Alá? ¿Acaso queréis cuestionar a vuestro Mensajero como también lo hicieron con Moisés? Quien trueque la fe por la incredulidad se habrá extraviado del camino recto. Muchos de la Gente del Libro quisieran que renegaseis de vuestra fe y volvieseis a ser incrédulos por envidia hacia vosotros, después de habérseles evidenciado la Verdad. Pero perdonadlos y disculpadlos hasta que Alá decida sobre ellos. En verdad, Alá tiene poder sobre todas las cosas. Haced la oración prescrita y pagad el Zakât, y el bien que hagáis será para vuestro beneficio, y su recompensa la encontraréis junto a Alá. En verdad, Alá sabe cuánto hacéis. Y dicen</em> (la Gente del Libro): <em>Sólo entrará al Paraíso quien sea judío o cristiano. Esos son sus deseos. Diles: Traed vuestro fundamento, si es que decís la verdad. No es así, quienes se entreguen a Alá y sean benefactores tendrán su recompensa junto a su Señor, y no temerán ni se entristecerán. Dicen los judíos: Los cristianos carecen de fundamentos, y los cristianos dicen: Los judíos carecen de fundamentos, siendo que ellos leen el Libro. Así dijeron quienes no sabían. Alá juzgará entre ellos el Día de la Resurrección sobre lo que discrepaban. ¿Acaso existe alguien más inicuo que quienes prohíben que en las mezquitas de Alá se mencione Su nombre y pretenden destruirlas? Estos son quienes deben entrar en ellas con temor </em>(al castigo de Alá). <em>Serán humillados en este mundo y en la otra vida recibirán un castigo terrible</em>.»<a href="#_ftn5" name="_ftnref5">[5]</a>.</p>
<p>Muchos críticos cristianos, resolverían esto hablando sólo de la falta de espiritualidad de la iglesia, acercando el concepto espiritualidad a esa percepción gnóstica que la desproveía de toda práctica y la convertía en algo esotérico. Sin embargo: ¿No será que los diferentes reemplazos desproveyeron a los cristianos de una visión correcta de la espiritualidad tan carente desde entonces hasta hoy? Ireneo de Lyon en el siglo II dijo al respecto:</p>
<p>«<em>Pablo ha hecho conocer cuáles son las obras, que llama carnales, previendo los sofismas incrédulos, y poniendo al descubierto sus pensamientos, a fin de no dejar el asunto de la investigación en manos de quienes escudriñan su pensamiento con incredulidad. Él se expresa así en la carta a los Gálatas: “las obras de la carne son manifiestas: adulterios, fornicaciones, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, discordias, celos, iras, emulaciones, glotonerías y otras cosas semejantes. Os prevengo, como ya lo hice, que los que realizan tales acciones no heredarán el reino de Dios”.</em> (Gálatas 5:19-21). <em>Proclama así de la manera más explícita, a los que quieren escuchar, el significado de “la carne y la sangre no heredarán el reino de Dios”; porque los que realizan esas acciones, conduciéndose verdaderamente según la carne, no pueden vivir para Dios </em>(…)<em> por tanto, el que vaya haciéndose mejor y produzca el fruto del espíritu, serás salvado de todos modos a causa de la comunión del Espíritu, así que, el que permanezcan en las obras de la carne, de que hemos hablado, será realmente considerado carnal por no asumir el Espíritu de Dios, y no podrá por consecuencia heredar el reino de los cielos </em>(…) <em>¿Cuándo hemos llevado la imagen del terrenal? Cuando se realizaba menos obras de la carne ¿Y cuándo, según él, hemos sido lavados, creyendo en el nombre del Señor y recibiendo su espíritu? Cuando hemos sido lavados, no de la sustancia del cuerpo ni de la imagen del plasma, si no de la antigua vida de vanidad. Por tanto en los mismos miembro en que nos perdíamos obrando la obra de corrupción, en esos somos vivificados realizando las obras del Espíritu</em>.»<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a>.</p>
<p>¿Será que la libertad bajo la cual se hicieron los reemplazos no es a la libertad a la que Dios llamaba? Realmente la libertad era para caminar en la verdadera esencia de la ley, cumpliéndola como cumplida, con el perdón y la capacidad que Dios da a través de su Espíritu, sin juzgar a otros y sin dividir su cuerpo, sin sentir la carga de la pecaminosidad sobre aquellos que eran aprobados y perdonados por Dios para vivir segun su estandar o santidad. Ireneo también lo va a ilustrar de la siguiente manera:</p>
<p>«<em>La ley, estando impuesta a los esclavos, educaba al alma por medio de signos exteriores y corporales, arrastrándola, como con una cadena, para someterse a los preceptos, a fin de que el hombre aprendiera así a obedecer a Dios. Pero el verbo, liberando al alma, la enseñó también a purificar por ella al cuerpo de una manera voluntaria. Con esto, se hizo necesario que se quitaran las cadenas de la esclavitud a las que los hombres se habían ya acostumbrado, y que siguiera a Dios sin cadenas; y al mismo tiempo tenían que extenderse los preceptos de la libertad y debía crecer la sumisión al Rey, a fin de que ninguno volviera atrás y se manifestará indigno de aquel que le liberó. Porque el respeto y la obediencia para con el Padre de familia son iguales en los esclavos y los libres; pero lo libre tiene una mayor confianza, puesto que el servicio libre es mayor y más glorioso que la sumisión del pecado. Por esta razón, el Señor en vez de “no cometerás adulterio” no mandó ni siquiera desearlo; y en vez de “no matarás”, ni siquiera encolerizarse; y en vez de pagar los diezmos; dar todos nuestros bienes a los pobres; y amar uno sólo a los allegados, sino también a los enemigos; y no solo ser generosos y dispuestos a comunicarlo propio, sino aun dispuestos a regalar de grado a aquellos que nos roban </em>(…) <em>De modo que no le siga como un esclavo, si no que vaya delante de él como un hombre libre, mostrándote dispuesto y útil al prójimo en todo</em> (…) <em>Todo esto, como decíamos, no destruía la ley, sino que la cumplía y la ampliaba entre nosotros. Es como si uno dijera que el servicio del hombre libre es mayor, y que se ha arraigado en nosotros una sumisión y un efecto más pleno para con nuestro libertador, ya que no nos ha liberado para que nos apartemos de Él, pues nadie puede por sí mismo conseguir los alimentos buenos de la salvación estableciéndose por su cuenta fuera de los bienes del Señor, sino para que, habiendo recibido de Él un favor más grande, le amemos más… Así, pues, todo los preceptos naturales nos afectan por igual a nosotros y a los judíos, en estos tuvieron comienzo y origen, mientras que nosotros han llegado a su madurez y a su cumplimiento</em>.»<a href="#_ftn7" name="_ftnref7">[7]</a>.</p>
<p>Después de lo citado por Ireneo, será más facil para usted entender cuán importante es para nosotros hoy volver a ese contexto en que vivió Jesús y los apóstoles.</p>
<p>Autor: Dr. Liber Aguiar.</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> El conocido <em>Antiguo testamento</em>.<br />
<a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Aunque sí hay una conspiración en las regiones celestes encabezada por Satanás que influyen y manipulan a la humanidad.<br />
<a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Rabinos (fariseos) de los primeros tres siglos.<br />
<a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Cede del Rabinato <em>tanaíta</em>.<br />
<a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Corán, Sura 2:104-103.<br />
<a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Lo mejor de Ireneo de Lyon, Alfonso Ropero, págs. 578-579, CLIE.<br />
<a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> Lo mejor de Ireneo de Lyon, Alfonso Ropero, págs. 437-438, CLIE.</p>
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