Porción 132: Desarrollando el potencial que tenemos.

Texto áureo: Dt. 23.1-13

Lecturas para adultos en la semana:
Dt. 23.1-13; Jos. 13-14; Sal. 63; Sal. 84; Mt. 16; Lc. 9.28-62

Descripción del tema:
1. Los pueblos de Amón y Moab manifestaron un descrédito total, en cuanto a su cualidad moral, cuando se negaron a dar pan y agua al pueblo de Israel. Esta es una de las razones por las que Dios prohibió que nadie de estas naciones pudiera ser parte de su pueblo en algún momento. Analizar esta falta de concordia social es muy difícil si se tiene en cuenta que Lot, padre de estos pueblos, arriesgó su vida para proteger a los “extraños” que llegaron a Sodoma. ¿Cómo es posible que esta cualidad moral desapareciera por completo en unas pocas generaciones? La respuesta se encuentra en otra pregunta: ¿Por qué una persona con tales cualidades persistiría en convivir con los de Sodoma? Toda persona es capaz de actuar de acuerdo con su propio estándar y este es sembrado desde su crianza, en medio de las influencias de su entorno y a partir de sus inclinaciones naturales. Por tanto, aquel que crece en un medio que facilita la interrelación con la Palabra de Dios y en contacto con patrones de conducta, recibe su principal recompensa por actuar de acuerdo con aquello en lo cual fue educado. Sin embargo, aquellas buenas acciones que se cumplen solo porque “así nos enseñaron a hacerlas”, pierden buena parte de su eficacia. Algunos de los comentaristas antiguos afirman que Lot no transmitió esa enseñanza porque lo hacía por hábitos aprendidos en su familia, pero que nunca llegaron a ser parte de sus cualidades. Esto es una especulación bíblica y para nada debemos creerlo si no tenemos una evidencia dada por Dios, pero de aquí se puede aprender algo muy importante: No se pueden hacer las cosas solo porque siempre ha sido así, sino que debemos interiorizar aquello que hacemos. ¿Cómo se puede contrarrestar la fuerza del hábito cuando es mayor que un deseo genuino del corazón? Pues con una vida devocional completa que depende de la interacción con el Espíritu Santo. Por supuesto que eso implica una batalla de perseverancia y dependencia en Dios que muchas veces es estorbada por la cotidianidad o el desánimo, pero al mismo tiempo debe ponerse la mira en la certeza de que Aquel que comenzó la buena obra la perfeccionará.

2. Como se ha dicho, no es bueno mirar la Biblia desde una sola perspectiva; este mismo asunto veámoslo desde otro ángulo y aprendamos de él. ¿Por qué la Escritura iguala la falta de hospitalidad con la contratación de Balaam? ¿Acaso se puede comparar el primero con el segundo? Si ellos heredaron de su padre Lot buenas cualidades de hospitalidad, entonces quiere decir que su rebeldía era tan grande que fueron en contra de sus propios principios. Esto les hace caer en el pecado de hijos rebeldes, de lo cual Dios había dado el castigo más extremo. De esto se puede aprender lo perjudicial que es ir en contra de las buenas cualidades que se han aprendido. También se aprende que una persona es juzgada por Dios por las cosas que suceden en el interior de su ser. Otra enseñanza es que toda persona es juzgada de forma estricta cuando resquebraja las áreas donde debería ser más fuerte. Lo contrario a todo lo anterior sería fortalecer y hacer uso constante de esas cualidades fuertes que conforman nuestra conducta. Es interesante analizar por qué ellos negaron específicamente agua y pan, y la respuesta se hallará en que esto precisamente fue lo que su inclinación natural les dictó. Sin embargo, su odio y miedo al pueblo de Israel superó ese rasgo de bondad natural e hicieron lo contrario. Vemos aquí que si una persona no trabaja en sus fortalezas naturales internas y las alinea con los requisitos que Dios enseña en sus mandamientos, terminará desperdiciando o mal utilizando lo que le hace una persona de bien.

3. Otra importante lección que se puede aprender de Amón y Moab es lo mucho que podrían haber logrado si hubieran permitido a su rasgo de bondad actuar en su máximo potencial. Si ellos salen y ofrecen pan y agua al pueblo de Israel, probablemente la Biblia habría registrado ese grandioso acto de bondad para la eternidad y obviamente les hubiera permitido entrar al pueblo de Israel. ¿Cómo podemos aplicar esto a nuestra realidad? Por ejemplo, una persona que tiene la capacidad de hablar en público debería utilizar esto para enseñar en su congregación, aun cuando no pertenezca al ministerio de enseñanza. Adquiera los libros de este discipulado DIC-DAC e invite a su casa o a cualquier otro lugar a hermanos o inconversos que así lo quieran y enséñeles las verdades de Dios. ¡Asuma este reto!

Preguntas:
a) ¿En qué sentido considera usted que Lc. 9.51-56 se relaciona con esta porción?

b) ¿Cuál y cómo debe ser la actitud de los padres con sus hijos en medio del contexto social en que usted vive hoy?

c) Con un espíritu crítico y humilde mencione al resto del grupo cuáles son las áreas fuertes suyas.