Porción 144: Sendas antiguas.

Texto áureo: Dt. 31.10-32.27

Lecturas para adultos en la semana:
Dt. 31.10-32.47; Neh. 1-2; Sal. 48; Sal. 65; Jr. 18-20; 1 Tim. 2

Descripción del tema:
1. Este cántico es tan rico en enseñanzas que será dividido en dos porciones para poder beneficiarnos al máximo de él.

2. Por varias razones Moisés convoca al cielo y a la tierra como testigos: (1) Como mismo son constantes e inmutables, así también debe ser la lealtad del pueblo de Dios a su pacto; (2) De una forma alegórica, los cielos representan la esencia espiritual y la tierra lo físico, y en esa armónica e integralidad debe actuar el hombre; (3) Ambos testifican de la gloria de Dios y así mismo el pueblo debe testificar de Él; (4) Violar el pacto con Dios implica no solo la separación, sino que como nación tendrá la escasez de lo bueno que viene del cielo así como de lo que viene de la tierra; (5) Y por la misma causa tendrán abundancia de lo malo que viene del cielo y la tierra.

3. Moisés también dice que su «… enseñanza goteará como la lluvia». ¿Qué tiene de especial la lluvia para que se la compare con el estudio de la ley? La lluvia en la estación correcta trae como resultado frutas, verduras, árboles, etc. Tiene la capacidad de convertir en jardín a una tierra árida. Sin embargo, para que esto pueda ocurrir se precisa que la tierra sea cultivada, trabajada, etc. De la misma manera, para que la Palabra eche raíces en el corazón se debe cultivar el corazón y la mente en fe y amor.

4. Moisés continúa haciendo hincapié en la responsabilidad nuestra de alabar a Dios. Es verdad que cualquiera puede alabar a Dios, pero su pueblo es responsable de que esa alabanza no se detenga. Debemos reconocer y proclamar que tanto sus bondades como sus correcciones son gratas para nosotros, porque somos los únicos que creemos que Él lo hace todo bueno en su tiempo. Por eso Pablo exhorta a dar gracias a Dios en todo[1].

5. De forma general, este cántico de Moisés mantiene focalizado al pueblo y permite entender las batallas de la vida, tanto lo bueno como lo malo. Y en medio de eso trae una solución muy sabía: «Acuérdate de los tiempos antiguos, considera los años de muchas generaciones; pregunta a tu padre, y él te declarará; a tus ancianos, y ellos te dirán.»[2]. Es decir que, si en algún momento hay confusión, si hay problemas para entender lo que ocurre en el mundo, sólo se necesita revisar la historia de los hijos de Dios, dentro y fuera de la Biblia. Ellos nos hablarán a través de sus batallas para entender todo hoy con más claridad. Esta es la razón de por qué Israel desde tiempos inmemoriales se dedicó a recopilar esa historia, para aprender de ellos. Y si todavía quedan dudas, también dice que preguntemos a los padres, a los ancianos, a personas que vivan en santidad y estudio de la Palabra. Lamentablemente quienes se apartan de la fe nunca escuchan tal consejo, sino que buscan y consultan al resto del universo, a veces ni siquiera a los “sabios” de entre ellos.

Preguntas:
a) ¿A qué cree usted se referirá la frase «engordó Jerusún»? (Dt. 32.15a)

b) ¿A qué cree usted se refiere la frase «emplearé en ellos todas mis flechas»? (Dt. 32.23)

c) ¿En qué sentido cree usted que pudiera haber una relación entre el Cántico de Moisés y el Cántico del Cordero? (Ap. 15.3)

 


 

[1] 1 Ts. 5.18; 1 Tim. 2.1

[2] Dt. 32.7