Porción 152: Las tribus de Zabulón e Isacar.

Texto áureo: Dt. 33.18-19

Lecturas para adultos en la semana:
Jue. 4; 1 Cr. 12-13; 1 R. 4; Mt. 26.1-56; Mr. 14.53-72; Mt. 28

Descripción del tema:
1. Zabulón (זְבוּלוּן) significa ‘honrar o juzgar’, mientras Isacar (יִשָּׂשכָר) significa ‘hay una recompensa’. Ambas tribus servían bajo el estandarte del León de Judá, una triada que recuerda los elementos básicos de una alianza ministerial: Judá (líder), Zabulón (el que brinda apoyo espiritual) e Isacar (guía espiritual). El primero da equilibrio al equipo, provee de decisiones, media, provee la visión del equipo y asume las responsabilidades. El segundo apoya a todos, anima, representa la obediencia incondicional a la visión y es el alma del equipo, su sola presencia indica que se va bien. El tercero guía a la luz de los mandamientos de Dios, aconseja acerca de la claridad de cada acción en armonía con la Escritura y ayuda a que las emociones no controlen al equipo. De forma general, este sería el liderazgo de vanguardia de toda la nación de Israel.

2. Alguien decía en una ocasión que esta es la primera sociedad de estudio bíblico, pues a través de la historia de estas tribus se vio cómo (Zabulón) proveía de fuerzas a través del comercio marítimo para que la otra (Isacar) dedicara tiempo a estudiar la Torá. Ambos compartían las ganancias de su trabajo, uno económico y el otro espiritual (100/100).

3. Es bueno señalar aquí que hubo algo muy importante y sobre lo cual no se presta mucha atención cuando se estudia el texto bíblico y a la nación de Israel. Zabulón fue el primero en exportar la cultura de la legislación divina (evangelismo) a través del comercio. Cuando vemos todos los reinos que ayudaron y proveyeron para la construcción del templo, a sus monarcas deseosos de conocer a Salomón, y luego a los imperios deseosos de conquistar a una nación tan próspera, debemos reconocer que eso fue gracias a la diferencia que marcaba esta tribu en sus viajes por el mundo. Y ese mensaje que ellos transmitían de sinceridad y prosperidad también se debía a la luz bíblica que le ofrecía Isacar.

4. De la misma manera hay que tener muy claro que cuando la nación decayó fue por la falla en el liderazgo y este, como hemos visto, se basaba en la triada: Judá, Zabulón e Isacar. Imagine usted que cuando el reino se dividió lo primero que se fraccionó fue este liderazgo, quedando Zabulón e Isacar en el reino del norte y Judá en el del sur. Nunca más la nación volvió a ser igual.

Preguntas:
a) ¿Cómo visualiza usted que esta “triada ministerial” puede fortalecer a una iglesia local hoy?

b) ¿Qué repercusión cree usted que tendría para el evangelio que gran parte del ministerio de Jesús se desarrollara en tierra de Zabulón?

¿Cómo pudiera implementarse un tipo de evangelismo en su iglesia local que imite la forma en que Dios usó a Zabulón e Isacar como luz a las naciones?