Porción 4: El pecado y sus consecuencias.

Texto áureo: Gn 3-4

Lecturas para adultos en la semana:

Gn 3; Gn 4; Sal 51; Ro 5; Ro 6.1-14; 1Co 15.1-11    

Descripción del tema:

 

1. El ser humano muchas veces no entiende que el mundo espiritual está dividido, por eso Dios separó las tinieblas de la luz. Todo comenzó con Lucifer[1]. Satanás va a manipular a otros, a crear situaciones, accidentes y cuanto tenga a la mano para hacer tropezar a los hijos de Dios[2]. La serpiente fue su primer instrumento contra los padres de la humanidad: Adán y Eva.

2. El enemigo siempre va a venir haciéndose pasar por amigo, por eso se ha de tener mucho cuidado de quienes están cerca, se ha de valorar si son enviados por Satán o por Dios (Gn 3.1)[3].

3. Por otra parte, la tentación siempre va a venir haciendo creer que lo malo en realidad es bueno (Gn 3.2-6).

4. El pecado es todo lo que separa a una criatura de Dios y de sus semejantes. A consecuencia del pecado, Adán y Eva comienzan a tener distanciamiento entre ellos e intentan esconderse de Dios (Gn 3.7-13). Características como distanciamiento, esconderse y enmascarar la sinceridad son muy comunes en aquellos que el pecado les atrapa. Siempre buscarán culpar a otros con murmuraciones y asumirán actitudes de alejamiento para no enfrentar la realidad de sus actos. La consecuencia del pecado es la muerte espiritual, la separación eterna de Dios y el desastre para la vida humana[4].

5. Eva come del fruto, le da a su esposo y ambos se esconden. Dios les pregunta si acaso comieron del árbol prohibido, y Adán responde: «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí», esto último vaojel literalmente significa ‘y comeré’. Esta respuesta de Adán es impactante por su desvergüenza y terquedad; él le dice al propio Dios que no solo comió, sino que seguirá comiendo.

6. Dios anunció y prometió proféticamente una solución que vendría de la descendencia de la mujer. Fíjese que no dice del hombre, sino sólo de la mujer. O sea, alguien que nacería de una mujer y no de un hombre. Este, en medio de una batalla, sería el encargado de acabar con el plan de aquellos que sirven a Satán (Gn. 3.15).

7. El pecado fue creciendo entre los humanos a tal punto que Dios tuvo que destruir toda aquella generación a través de un diluvio. El ser humano debe entender que Dios no acepta la maldad humana y está dispuesto a condenarla cuando el peso de ella lo merite (Gn. 6.3-7, 11-12).

 

Preguntas:

 

a) Si el mundo espiritual está dividido, ¿en qué manera Satanás se manifiesta en el mundo?

b) ¿Qué diferencia usted puede encontrar entre un amigo verdadero y un conocido?

c) ¿Por qué cree que Adán dice que seguirá comiendo? ¿No le bastaba con lo sucedido hasta ese momento?

d) ¿Alguna vez ha sido tentado por el mal? ¿Cómo?

e) ¿Qué consecuencias del pecado percibe en el mundo hoy?

f) ¿A qué cree usted que se deba que el nombre de la mujer al principio fue Varona y luego se cambió a Eva?

 


 

[1] Is 14.12b-15; Ez. 28.12-19

[2] Ap 20.2

[3] 1Jn 4.1

[4] Ro. 6.23; Sal. 51