Porción 6: Noé y el diluvio.

Texto áureo: Gn 6.8-8.22

Lecturas para adultos en la semana:

Gn 6.8-7.24; Gn 8; Fil 2; Stg 2.14-26; Sal 119.169-176; Is 54-56

Descripción del tema:

 

1. Después de diez generaciones Dios llamó a Noé (Gn 6.8-9). Esto demuestra que es posible mantenerse fiel a Dios aun cuando a nuestro alrededor se haga lo contrario[1]. La frase hebrea matza jen beheyney Adonai (מָצָא חֵן בְּעֵינֵי יהוה) literalmente significa ‘Él encontró gracia ante los ojos del SEÑOR’. Todavía hoy es muy usada cuando se le pregunta a alguien: «¿Te gusta tal o más cuál persona?», o: «¿Él/ella encontró gracia ante tus ojos?». Entonces el verso bíblico no está diciendo que Noe fue escogido sin una base o motivo —la frase en hebreo lo deja muy claro, que el primer paso fue el de Noé—. Noé encontró gracia ante los ojos de Dios, tal vez porque lo buscó activamente en la expectativa que Dios tenía con él.

2. Hasta ese momento nunca había llovido y mucho menos había inundaciones, ni tampoco se habla de que alguien haya navegado. Noé tuvo que confiar en Dios y ser fiel a la encomienda que Él le dio, aun cuando pudiera no entender el por qué. Es a esta actitud a lo que se le llama fe. Fe no es creer, sino que es una palabra que relaciona «creer» con «acciones». Una persona que cree en Dios y no le obedece, cree, pero no tiene fe. Tener fe es ser capaz, por amor a Dios, de obedecerle en todo.

3. Dios pide a Noé construir un arca para, a través de un proyecto inusual, despertar la curiosidad de los demás. Pudiera pensarse que 120 años es suficiente para convencer a alguien, pues no. Los seres humanos estaban tan llenos de maldad que a nadie le interesó que un hombre dedicara la mayor parte de su vida a la construcción de algo que sólo tenía el uso de flotar. A ellos solo les interesó criticar y burlarse de lo que hacía.

4. El hecho de que Noé se concentrara en aquel gran trabajo, le mantuvo también aislado del resto de la humanidad pecaminosa. Debemos aprender que estaremos alejados de la pecaminosidad del mundo únicamente cuando nos insertamos en el servicio y la consagración a Dios[2]. Por tanto, todo lo que Dios nos manda a hacer no sólo tiene una repercusión externa o social, sino que también enriquece la vida personal de sus hijos.

5. Noé recibe a la paloma con bonanza aun cuando ella no trajo noticias buenas (Gn 8.9). Debemos aprender que los mensajeros de Dios no son culpables de nuestra situación ni de la voluntad de Dios; debemos ser corteses con todo el que nos traiga una noticia aun cuando sea mala.

6. Noé esperó la voluntad de Dios con calma (Gn 8.10) sabiendo que, si todo está en control de Él, debemos esperar a que tenga todo listo para nosotros[3].

 

Preguntas:

 

a) Comparta con su grupo la historia de alguien, fuera de la Biblia, que se haya mantenido fiel a Dios aun cuando el mundo a su alrededor le haya sido hostil.

b) ¿Cree que es fácil ser cristiano en medio de un contexto secular? ¿Por qué?

c) Aunque el Libro II, del Discipulado Avanzado Comunitario (perteneciente a esta serie DIC-DAC) enseña a entender el plan de Dios, comparta con su grupo en qué área de ministerio le gustaría invertir su tiempo, dones y talentos.

d) ¿Alguna vez ha tenido que esperar que Dios haga algo para continuar con el plan que usted tenía? ¿Cuál cree que sería la clave para perseverar en la espera?

 


 

[1] Fil 2.12-18

[2] Jn 17.14

[3] Ro. 8.28