Porción 97: La elección ministerial pertenece a Dios.

Texto áureo: Nm. 17-18

Lecturas para adultos en la semana:
Nm. 17-18; 2 Sam. 3-4; Esd. 1-2; Neh. 12-13; Mt. 10.1-15; Lc. 5

Descripción del tema:
1. La vara de Aarón representa el liderazgo fructífero que solo puede ser como resultado y bajo la sombra de Dios.

2. En Nm. 17.5 se demuestra que Dios reconoce que las quejas en contra de Moisés eran en realidad quejas contra Él: «haré quitar de sobre Mí las murmuraciones con que los hijos de Israel murmuran contra vosotros». Esta rebelión era en realidad un debate “político” en contra de Dios y no contra Moisés. Dios reconoce que es su responsabilidad clarificar cómo funcionan los principios mediante los cuales Él establece su liderazgo. A diferencia del incidente del incienso en la porción anterior, Dios hace la propuesta de las doce varas, una de cada tribu, para que a través de un milagro cesen las quejas de los hijos de Israel contra Él y el pueblo entienda que el liderazgo supremo y real es de Dios.

3. Luego de la traición de Coré se hacía necesaria la unificación de la tribu de Leví, y aunque el ser humano siempre va a pensar que él es protagonista de algo, Dios quien tiene el control de todo va a usar esta situación para subir la moral y el prestigio del sacerdocio.

4. Hay personas que al analizar lo sucedido aquí cuestionan por qué Dios no hizo esto al principio y esperó que apareciera el problema. El apóstol Pablo da una pista muy importante cuando dice que es necesario que haya disensiones[1]. Aunque son situaciones desagradables, a través de ellas ocurren tres cosas: (1) las personas sacan lo que en realidad tienen dentro, (2) los rebeldes pueden ser puestos fuera de la congregación, (3) posibilita la oportunidad para mostrar el buen testimonio al mundo.

5. El almendro se caracteriza por dar frutos que brotan primero que todos los demás árboles, mostrando así la primacía de los hijos de Aarón sobre el sacerdocio en el servicio de adoración a Dios.

6. Dios también deja claro que hay un cuidado personal de Él sobre todo aquel que le sirve responsablemente y a tiempo completo. Hoy en día existe una diferencia entre los ministerios a tiempo completo o medio tiempo, pero debemos entender que esto es para clasificar los salarios, no porque haya diferencias entre ellos. De la misma forma que un ministerio de salario completo es a tiempo completo lo debe ser el de salario a medio tiempo, ambos precisan a todo tiempo de responsabilidad, oración, meditación, reflexión, preparación y gestión.

Preguntas:
a) ¿Cómo se puede relacionar Neh. 13 con esta porción?

b) ¿Cuán importante cree usted que era el sacerdocio para los planes divinos que siglos después Esdras llegó a excluir a un grupo determinado? ¿Por qué?

c) ¿En qué sentido cree usted que esto aplica al sacerdocio hoy si ya no hay templo en Jerusalén?

d) Si alguien le cuenta su desánimo por determinadas actitudes de hermanos en la iglesia, ¿qué otra cosa le podría decir usted que no fuera aquello tan común de decir: «mirar a Dios y no a los hombres»?

 


 

[1] 1 Co. 11.19