Porción Párvulos 3: Dios creó un mundo para mí.

Texto áureo: Gn 1.26-31.

Entendiendo el texto: Toda la creación terrestre fue hecha para el hombre, por eso Dios le dotó de su imagen espiritual a él, para que pudiera hacer un correcto uso de todo lo creado. Fíjese que Dios hizo algo especial: le «dijo» al hombre (v. 28), cosa que nunca ocurrió con el resto de la creación, porque si el hombre tiene su imagen necesita dignidad para una correcta proyección de su individualidad. Ahora, Dios no le dio todo al hombre para que hiciera lo que quisiera sin tener en cuenta su bienestar, sino para que lo administrara y cuidara correctamente. El hecho que Dios haya creado el mundo para el hombre no sólo implica hacer uso de éste, sino también que debe valorarlo y hacer un uso correcto de todo.

Sugerencias:

  • Es bueno que el niño pueda oír frases como: «¡Qué lindo es el cielo!», «¡Qué lindos los árboles!», etc.
  • Puede moverse y estimular al niño para imitar al viento y decir: ¡El viento se mueve como yo!; lo mismo puede hacer con el agua o con los árboles, o las nubes, etc.
  • También puede invitarle a soplar como el viento, o hacer con la boca como los truenos o como los animales.

Muestre juguetes que representen animales y trate de hacer los sonidos como ellos.

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