Porción 12: Juicio sobre Sodoma y Gomorra.

Texto áureo: Gn. 18.16-19.38

Lecturas para adultos en la semana:

Gn 18.16-33; Gn 19; 1Sam 13-14; Sal 133-134; Dn 5; Ro 2.1-16

Descripción del tema:

 

1. A diferencia de Abraham, los vecinos de Sodoma y Gomorra se habían vuelto con el tiempo todo lo contrario en hospitalidad. Ellos sentían que lo que había en la tierra era de ellos y no reconocían la plenitud de Dios, por eso cuando un extranjero venía y se beneficiaba de lo que creían era de ellos, se molestaban y les atacaban (Gn 19.9). Qué triste que siendo todos los seres humanos familia y creación de Dios, se vean como extraños y se ataquen unos a otros, intentando adueñarse de lo que en realidad es de todos.

2. Cuando Dios le dijo a Abraham que quería destruir a todos los habitantes de Sodoma y Gomorra porque la gente había llegado a ser increíblemente malvada, Abraham consideró que todos los justos que vivían allí no debían sufrir por culpa de la gente malvada y le pidió que les perdonara. Sin embargo, Abraham no sabía cuántas personas justas vivían allí para que Dios preservara la ciudad. Él quería comenzar con un número demasiado pequeño ya que Dios descartaría la idea por completo y comenzó con un número mayor para ver si Dios estaba de acuerdo con la idea. Le pidió que perdonara a todo el lugar por el bien de cincuenta justos y Dios estuvo rápidamente de acuerdo, porque en realidad no era una petición muy grande. ¿Cómo pensar que alguna de esas pautas puestas por Abraham, Dios no las había tenido en mente? El hombre natural muchas veces no percibe que el amor de Dios al hombre es tan grande que nunca sentenciará sin antes haber valorado todos los detalles que tienen que ver con el asunto[1]. A pesar de todo esto, Abraham se equivocaba y el número de justos era imperceptible.

3. La familia de Lot fue salvada, pero su esposa miró atrás y pereció. Con cuánta facilidad se les dice a las personas que salen del pecado que no miren atrás, pero muchos lo hacen sin poder evitarlo. Reconocen que nunca debieron haber estado allí (en el pecado), pero no son capaces de dejarlo atrás. Debemos dejar atrás aquello que intenta disminuir nuestro potencial y destruirnos, mientras más nos alejemos del pecado más perderá su influencia sobre nosotros. 

 

Preguntas:

 

a) Al analizar Dn 5, ¿por qué cree usted que Dios puso a Belsasar en la balanza y le sentenció?

b) De los textos que leyó en la semana, ¿cuál le hizo reflexionar más y por qué?

c) ¿En qué situación se ha sentido más vulnerable y deseado mirar atrás, aunque no lo haya hecho?

d) ¿Por qué cree que Pablo declaró «extenderse a lo que está delante»?

 


 

[1] Ro 2.1-16