Porción 135: Malas influencias.

Texto áureo: Dt. 25

Lecturas para adultos en la semana:
Dt. 25; Sal. 119.73-80; Pr. 1; Is. 3-5; Jr. 22-23; Lc. 12.32-59

Descripción del tema:
1. De forma general, la sabiduría se encuentra escondida en una vida humilde hacia el Creador. Esto puede tener una doble implicación: Por un lado, quien conduzca su vida de manera humilde tendrá el mérito de conservar su sabiduría y, por el otro, quien se asegure de conservar su sabiduría tendrá el mérito de ser humilde. Cuando alguien exagera en el uso que hace del mundo físico, queda atrapado en él y se aleja de una vida de santidad, de propósito y de significado. Con seguridad, no hay mejor forma de recordar a uno mismo el propósito real de la vida que estudiar la Palabra de Dios. Es ahí donde se aprende el propósito de Dios con su creación. Cuando una persona fija un tiempo devocional en que no solo ore, sino que también pueda estudiar la Palabra, está grabando en su propia mente el propósito de Dios con él y todo a su alrededor. Incluso más que eso, al estudiar y respetar la Palabra Dios, el creyente está alumbrando, guiando y enderezando su vida con los recursos que Dios le ha dado.

2. Uno de los mandamientos en esta porción habla de ser rectos en nuestros tratos comerciales. ¿Pero, por qué el ataque de Amalec está conectado con este? El texto dice: «que se encontró contigo en el camino»[1]. Porque esto implica que les fue un estorbo a Israel en la ruta que llevaba, haciendo que el resto de los pueblos creyeran que era una nación débil. Si bien Amalec fue derrotado, consiguió transmitir la idea que no era imposible derrotar a Israel, solo se necesitaba una buena estrategia. Amalec socavó todo lo que era sagrado y especial en el mundo en ese momento, desacreditando ante los ojos de las naciones a una nación como “débil” con un Dios injusto que le trajo cuarenta años por el desierto.

3. De igual manera, engañar en los tratos comerciales es desacreditar y frenar el impulso de los demás. Es simple, quien tiene conciencia de que Dios creó y dirige el mundo, no engañará en los negocios, porque sabe perfectamente que sus ganancias vienen de Él. Esforzarse en los negocios sin engañar o manipular a los demás es seguir las reglas de Dios. De igual manera, todo el que es capaz de engañar en los negocios está transmitiendo el mensaje de que solo cree y depende de su esfuerzo personal. ¿Qué conlleva que una persona cometa este terrible acto? Por lo general, quien lo hace es guiado por un deseo incontenible de incrementar su satisfacción en placeres temporarios. Más dinero para adquirir más comida gourmet, una casa gigante, un auto de lujo, etc. No es que esas cosas sean malas en sí mismas, sino que la persona que se concentra en eso quiere satisfacer tanto sus deseos que se vuelve egoísta y llegará a engañar en alguna medida a otros para lograr ese objetivo. Esa persona perdió de vista la esencia de la vida, olvidó que ganarse el sustento es simplemente una forma de vivir, y que el verdadero propósito en la vida se alcanza a través del servicio al Creador.

4. Esta porción termina con una ley que ha provocado mucho debate y autoanálisis: «Destruir a Amalec». Existe un debate hoy acerca de si este mandamiento es algo absoluto que involucra a cada miembro y descendiente de él, o si solo se refiere al rey y su corte. En cualquier caso, esto debía considerarse bajo la luz del mandamiento de extender una propuesta de paz antes de ir a la guerra. Sin embargo, yéndonos un poco a la literalidad de este texto entendemos la profundidad del asunto: «borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo». Es decir, que Dios estaba siendo radical con ellos por la influencia tan grande que tenían sobre los demás. La historia ha estado llena de personas con un liderazgo “hipnótico” sobre los demás. Ellos han sido eliminados o simplemente han pasado, pero luego se levantan otros enarbolando sus mismas ideas, llevándolas más allá de lo que el propio líder pudo, trayendo muerte, destrucción y caos para muchos otros. Entonces sus ideas y sus planes llegan a ser más peligrosos que aquello que sus líderes hicieron.

Preguntas:
a) ¿Estudiar la Biblia es un lujo o una necesidad? ¿Por qué?

b) Identifique un versículo de Jr. 22 que muestre la causa del juicio sobre Judá y señale cómo ve usted que se relacione con esta porción.

c) Algunos han llegado a acusar a Jesús de un liderazgo hipnótico citando textos como Lc. 12.32-34 y ver su resultado. A partir de su experiencia, ¿cómo explicaría a estas personas ese perfil errado de Él?

d) «Es hasta cierto punto es fácil pelear contra algún amalecita, pero qué tal cuando se encuentra dentro de usted». ¿A qué cree que se refiere esta frase?

 


 

[1] Dt. 25.18