Porción 141: Arrepentimiento.

Texto áureo: Dt. 30

Lecturas para adultos en la semana:
Dt. 30; 2 Cr. 19; Sal. 11; Sal. 26; Pr. 12-13; Mr. 13

Descripción del tema:
1. En V.15 de este texto áureo Dios llama a un autoanálisis, a un despertar de la apatía espiritual para elegir lo que conviene en la vida. Lo primero para esto es dejar de hacer en la vida lo que se sabe que es aborrecido por Dios. Lo segundo es definir cómo cubrir lo mal hecho con aquellas acciones que Dios ha señalado como santas en sus mandamientos. Y lo tercero es no permitir el descuido de la vida devocional personal y en comunidad como principal eslabón en esta cadena. El autoanálisis es bueno que sea lo más regularmente posible en la vida del creyente. Sin embargo, si como consecuencia de la vida agitada esto se olvida, Dios en su infinita sabiduría instituyó las fiestas para ayudar a recordar a través del accionar de toda la comunidad. Una especie de presión espiritual a través de la sociedad para recordar. En todas estas acciones se encuentra presente el Espíritu Santo quien no sólo tratará con sus hijos a través de ellas, sino también de su presencia en el corazón de ellos.

2. En Dt. 30.11-14 Dios enseña que su mandamiento no está tan lejos que no se pueda alcanzar, sino que realmente está tan cerca como en su corazón y en su boca. Por eso los gentiles, como enseña Pablo, si son sinceros de corazón cumplirán con este mandamiento e inclusive buscarán conocer más de lo que implica[1]. Ahora, ¿a qué mandamiento se refiere esto, porque tenemos muchos? ¿Cómo alguien que nunca ha leído la Biblia puede saber por ejemplo de la convivencia en comunidad y todo lo que Dios enseñó con respecto a los animales? Fíjese que la palabra mandamiento en Dt. 30.11 está en singular, por lo que la mayoría de los estudiosos afirman que se refiere al arrepentimiento específicamente. Todo hombre tiene grabado en su corazón el deseo de Dios de recibirle y de aceptar su arrepentimiento. Este mandamiento, como dice el texto, está grabado en su corazón y listo para ser ejercitado con la boca.

3. Es muy obvio que si alguien elige la vida vivirá, pero si escoge la muerte morirá. ¿Estará Dios refiriéndose con esto a la existencia física? Sabemos que habría que ser muy tonto para elegir el suicidio. Sin embargo, ¿cuántas personas conocemos que cometen suicidio espiritual diariamente? En esta porción, Dios insiste a través de Moisés en exhortar a su pueblo a que «elija la vida, para que viva»[2], en un sentido espiritual. Desde que despertamos en la mañana está delante de nosotros la muerte, pero cada vez que venimos en busca de Dios, en humillación del alma y en reflexión de Su Palabra, estamos dando pasos dentro de la vida. No en el sentido de salvación, que es vida y abundancia, sino en el sentido de bienestar personal y aporte positivo a nuestro entorno social. Suena duro decir esto, pero una vida desprovista de la presencia de Dios está eligiendo e insistiendo constantemente en la muerte. Regularmente los pastores, consejeros y evangelistas encontramos personas que nos dicen: «He tenido un día desastroso». La respuesta es sencilla: Aun el valle de sombra y de muerte no es problema para aquellos que son pastoreados diariamente por el Señor.

Preguntas:
a) ¿Cuáles versos de Pr. 12 puede usted encontrar que detallen acerca de lo que habla esta porción?

b) ¿Qué fiestas encuentra usted que Dios regaló para instruir en cuanto a lo dicho en el punto 1?

c) ¿Cómo ve usted que se puede relacionar Ro. 10.10 con el punto 2 de esta porción?

 


 

[1] Ro. 2.14-16

[2] Dt. 30.19

MAKE A DIFERENCE TODAY