Porción 16: Dios prepara un encuentro con Jacob.

Texto áureo: Gn 28.10-22

Lecturas para adultos en la semana:
Gn 28.10-22; Is 6; Is 41; Jr 1-2; Jn 1.35-51; Jn 20-21     

Descripción del tema:
1. Jacob ya tenía la primogenitura terrenal, pero Dios sabía que él necesitaba la promesa espiritual y esta iba a depender de un encuentro con Él. Dios le hace una revelación especial para preparar el corazón de Jacob para ese encuentro (v. 21).

2. Dios muestra a Jacob que la relación con Él va a depender de su gracia, no de ninguna acción humana. Le anuncia su protección y le dice que ya Él está cuidándole aun cuando no han hecho ningún pacto (v. 15).

3. Uno de los medios que Dios usa para hablar son los sueños. Aunque no todos los sueños son de parte de Él, si el Señor desea, puede usar alguno para comunicarse con el hombre (v. 16).

4. Dios le anuncia a Jacob que va a abrir el cielo para bendecirle. Siglos después, Jesús utiliza la misma referencia para decirle a alguien que oraba insistentemente por la bendición de Dios sobre la nación de Israel, que esa bendición venía a través de Él[1].

5. Jacob muestra su humildad cuando en su petición a Dios no exige extravagancias personales, sino lo que exactamente va a necesitar. Por eso dice «pan para comer y vestido para vestir» (v. 20).

6. Jacob termina haciendo un compromiso de rendirse ante Dios cuando comience a ver la mano de Dios con él. No es que no creía en la ayuda de Dios hasta ese momento, sino más bien que él quería convencerse a sí mismo que Dios no le iba a dejar nunca.

Preguntas:
a) ¿Cree usted que todavía hoy Dios actúa como en aquel entonces? ¿Conoces el testimonio de algún hermano que Dios haya dado una experiencia personal parecida?

b) ¿Dios le ha favorecido en algo sin que lo merezca? ¿Qué le ha hecho reflexionar dicho favor?

c) ¿Por qué cree usted que Jesús utilizó esta historia para enseñar a Natanael?

d) ¿Por qué Santiago exhorta al sometimiento a Dios?

e) ¿Conoce de alguien que haya hecho un compromiso con Dios y lo haya cumplido, aunque le haya costado la vida o lo más preciado para él?


[1] Jn. 1.43-51