Porción 42: La preparación para el encuentro con Dios.

Texto áureo: Ex 19

Lecturas para adultos en la semana:
Ex 19; Is 60; Sal 96; Lc 12.32-59; Ef 2; Hb 12.12-29

Descripción del tema:
1. Dios presenta una condición al pueblo de Israel: «si oyeres hoy mi voz». La mejor manera de entenderla es a la luz de las dos porciones anteriores cuando Jetro y Moisés “oyeron”. Este es el momento para que el pueblo escuche y pueda entender que obedeciendo a la voz de Dios, encontrarán la bendición que el Creador les ha regalado.

2. Sin embargo, esta selección especial que Dios haría de ellos no tenía mucho que ver con una especie de supremacía sobre los demás, sino para que fueran un ejemplo o modelo para las naciones de lo que Dios quería. La palabra segulá traducida como ‘especial tesoro’ pierde mucho si la dejamos en ese significado. Éste viene debido a que la ofrenda (de cada día de reposo) que es sacada por la familia se le llama así y los traductores creyeron que “especial tesoro” sería una buena forma de interpretarla. En realidad, segulá se refiere más bien a algo que se convierte en un ‘prototipo’, por lo que esa ofrenda en específico representa o es un prototipo del corazón agradecido de la familia. A la luz de esto el pueblo debía ser el prototipo o modelo de lo que Dios quiere en medio de las naciones.

3. También dice aquí que el Señor va a hacer esto porque “la tierra es de Él”. Dios es soberano sobre todas las cosas, pero su plan no se concentra en enseñorearse a la medida de un dictador o un déspota, sino para bendecir a sus criaturas. Él como Creador sabe que siendo Señor del Hombre es como mejor le puede guiar (por sus limitantes naturales) ante lo desconocido y en función de esto traza sus planes.

4. Dios va a hacerles un reino de “sacerdotes” (ministros-siervos)[1] y, por tanto, serían una nación santa (apartada para vivir los estándares de Dios). Es sorprendente cómo Dios usa para Israel la palabra goy que significa ‘la mezcla más general de gentes’ (gentiles), pero ahora en un estado de “apartados para Dios” (kadosh que significa ‘santos’). Esto tuvo una repercusión posterior en la mente de los apóstoles que vieron a los gentiles que aceptaban la gracia de Dios como la continuidad de aquel llamado a ser goy kadosh (1P 2.9).

5. Hasta ese momento el monte Sinaí no representaba nada, era un simple desierto, y Dios lo puso en el mapa de la historia. Posterior a esto se empezó a conocer como el Monte de Dios. De la misma forma, cuando alguien es humilde y Dios toca su corazón, Él le bendice grabando su santidad en su corazón convirtiéndole en un hombre de Dios[2].

Preguntas:
a) ¿Cómo cree usted que pudieran resumirse todos los llamados especiales que Dios hace bajo uno común para todos?

b) ¿Por qué cree usted que es tan importante para el ser humano este oír, entender y escuchar a Dios (que son los significados de la palabra Shemá)?

c) Según el texto áureo, ¿cómo debe la iglesia asumir ese papel de prototipo para el mundo?

d) ¿En qué sentido cree usted que se puede malinterpretar el concepto de Reino de Dios?



[1] Es interesante que se menciona a Jetro como sacerdote y de ahí su actitud tan especial y que ahora Dios llame al pueblo: Un reino de “sacerdotes”. O sea, que la actitud de ellos debía empastar o armonizar con las características de la actitud de Jetro.

[2] 1 Tim 6.11