Porción 8: La embriaguez de Noé y su consecuencia.

Texto áureo: Gn 9.18-11.32

Lecturas para adultos en la semana:

Gn 9.18-29; Gn 10; Gn 11; Jn 2.1-12; Ro 13.8-14; Ef 5.1-20

Descripción del tema:

 

1. Qué triste que muchas veces las características de las familias que viven en el pecado sean las mismas que se ven en los hogares cristianos (Gn 9.21-22). ¿No debe haber diferencia entre lo santo y lo profano? Esto a Dios no le agrada y cada cual cosechará las consecuencias de esto (Gn 9.23-27). Todos los integrantes de una familia son responsables de aquello que suceda en el hogar, desde los más pequeños hasta los más ancianos. Estamos ligados como familia y el pecado de uno va a afectar a los demás. Es como la historia de dos chicos en un barco y uno de ellos está taladrando un agujero en la parte trasera. «¿Qué estás haciendo?», —grita su amigo. «Ah, no te preocupes», —responde el otro, «Sólo estoy perforando debajo de mi propio asiento, ese no es tu problema». El cristiano debe estar comprometido con él mismo, su familia, iglesia, comunidad y el resto de la tierra, sabiendo que todo se interrelaciona. Debemos contribuir para el bien y nunca para el mal.

2. Cuando Noé salió del arca y vio la devastación sobre el resto del mundo se deprimió tanto que decidió hacer una viña para luego hacer vino y emborracharse (Gn 9.20-21a). Tantas cosas importantes para hacer en la tierra y él se dedicó a esto. Hay muchas cosas para hacer individualmente, en familia o en comunidad, pero los hijos de Dios no podemos perder el foco de invertir siempre el tiempo y nuestro potencial en lo que más valor tenga. Por otra parte, la solución a la frustración, el dolor y la tristeza se encuentra en la sombra de Dios y a la manera de Él; cualquier otra solución lo que hará será meternos en más problemas.

3. Debemos entender que, si alguien va al infierno o está pagando actualmente una sentencia o juicio divino, no es por nuestra culpa. Puede ser que sirvamos de piedra de tropiezo para algunos[1], pero no somos el golpe que le va a sentenciar. Cada cuál es responsable de su actitud para con Dios. El pecado de otro no te puede hacer pecar a ti creyendo ser el Dios que sentencia.

4. Una vez más la corrupción espiritual del hombre comenzó a manifestarse a través de uno de los hijos de Noe: Cam. Inclusive existe alguna conexión entre los nefilim y él. Nótese que cuando vuelve a hablarse de esto es en relación con un descendiente suyo (Nm 13.33). A través de Can se fue gestando esa idea de enseñorearse no de los animales, sino del propio ser humano, uno de sus nietos Ninrod llegó a la cúspide como el primer poderoso[2].

 

Preguntas:

 

a) ¿Cómo cree que debería ser un hogar en que Dios es glorificado?

b) ¿Qué está haciendo en su hogar para contribuir a que éste sea un jardín para Dios?

c) ¿Cuáles son aquellas características de la humanidad que más le entristecen a usted?

d) ¿Qué estuvo mal en Noé: hacer vino o emborracharse?

e) ¿Por qué cree

 


 

[1] Mt. 18.6.

[2] Esta frase (וְכוּשׁ יָלַד אֶת־נִמְרֹד הוּא הֵחֵל לִהְיוֹת גִּבֹּר בָּאָרֶץ׃ הוּא־הָיָה גִבֹּר־צַיִד לִפְנֵי יְהוָה עַל־כֵּן יֵאָמַר כְּנִמְרֹד גִּבּוֹר צַיִד לִפְנֵי יְהוָה׃ וַתְּהִי רֵאשִׁית מַמְלַכְתּוֹ בָּבֶל וְאֶרֶךְ וְאַכַּד וְכַלְנֵה בְּאֶרֶץ שִׁנְעָר׃) acerca de Ninrod se debe traducir a partir de: «este se profanó al ser poderoso en la tierra, fue poderoso por cazar y arrogante ante Dios. Por eso se dice: Como Ninrod Poderoso Cazador ante Dios» (esta es una traducción dinámica para poder entender mejor el significado del texto).