Porción 93: Fieles al plan de Dios.

Texto áureo: Nm. 13

Lecturas para adultos en la semana:
Nm. 13; Jos. 2; Joel 3; Mt. 13.1-23; Lc. 21; Hb. 6.13-20

Descripción del tema:
1. Esta porción nos enseña que antes de tomar decisiones debemos ver, observar, investigar y analizar cuáles de las posibilidades armoniza con la voluntad de Dios y entonces, sólo después de ese proceso, hacer. Hay dos formas de saber la voluntad de Dios: (1) A través de la Escritura, (2) A través de un mensaje directo de Dios. Sin embrago, debemos entender que el Señor no es hombre para cambiar de parecer. Cualquier mensaje de Él siempre estará en armonía con la Escritura. Si Dios le había dado de regalo esta tierra a Israel, la misión de los espías tenía el propósito de recopilar información para trazar una estrategia de conquista y no para evaluar si era segura la tierra o no.

2. Muchas veces las personas no ven la realidad de un asunto, sino que simplemente proyectan su propia perspectiva. Es decir, que ven en la situación lo que desean ver. Alguien ilustraba esto en una ocasión: «¿Qué ve el ratón en una ratonera? Lo único que ve es el queso, pues el olor ha nublado su mente. Si el ratón viera la trampa de seguro no caería.». Lo mismo sucede con los miedos, en donde una serie de baños químicos en su cuerpo ciega a las personas, haciéndoles ver como real imágenes que nunca han existido acerca de una realidad.

3. Dios le da la tarea a Moisés de enviar doce líderes, uno de cada tribu, para espiar la tierra de Canaán. Sin embargo, Moisés como buen siervo de Dios acepta la tarea, pero confirmó con Él acerca de su selección (Nm. 13.3). Con todo y esto Moisés continúa preocupado con la misión y decide agregar una letra al nombre de Oseas, llamándole Josué (Yehoshúa en hebreo), que significa ‘Dios te salve’. Con esto trataba de influenciar en la mente de ellos para que tuvieran presente a Dios en todo momento.

4. En Nm. 13.33 los espías concluyeron que los habitantes de la tierra prometida los veían a ellos como insectos (fácilmente derrotables), pero esto era real solo en sus propias mentes. La gente siempre te tratará exactamente de la misma manera en la que tú te concibes a ti mismo. Entonces, es en vano tratar de cambiar lo que la gente piensa de uno sin concentrarse en cambiar lo que creemos de nosotros mismos. La mejor manera de transformar la percepción acerca de nosotros mismo es a través de acciones, no a través de la meditación o el simple deseo. Si una persona comienza a actuar imitando a Cristo se sentirá cada vez más y más parecido a Él y verá como todos los que le rodean seguirán su ejemplo.

5. La mayoría de las veces la estrategia de aquellos que van a hablar mal de otro es comenzar a hablar bien. Con esto le va creando confianza a la persona que oye y a la vez gana en credibilidad a lo que dirá después. Esto es simplemente una estrategia tan macabra que muestra lo retorcido de la conciencia de aquel que está hablando.

Preguntas:
a) ¿En qué medida pudiera estar pasando una iglesia por esta misma situación a la hora de alcanzar sus conquistas?

b) Algunos creen que Dios permitió esto como una trampa, otros que fue una manera de depurar al pueblo y otros que fue la forma de demostrarles que no estaban listos para entrar a la tierra prometida. ¿Qué considera usted y por qué?

c) ¿En qué sentido lo descrito en esta porción fue diferente a Hch. 1.4?